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martes, 29 de julio de 2014

Arabia Saudí quiere desarmar a la resistencia palestina de Gaza

NOTA:

Arabia Saudí es el pais donde nace, crece y desde allí se expande el terrorismo takfir. Darle voz a los INDUCTORES de los atentados del 11-S, 11-M y todos los cometidos por los islamistas, es cooperar con el terrorismo internacional de Al-Qaeda.


En los últimos días ha quedado claro que el principal tema que se desenvuelve alrededor del conflicto de Gaza son los intentos de algunos países de desarmar a la Resistencia a toda costa. Según nuevas informaciones, los esfuerzos en este sentido están liderados por Arabia Saudí, Egipto y los Emiratos Árabes Unidos, en coordinación con EEUU e Israel.

Alguien preguntó a uno de los responsables palestinos sobre la razón de la cancelación una visita del presidente palestino, Mahmud Abbas, a Arabia Saudí para reunirse con el rey Abdulá bin Abdul Aziz. “Es el frío”. La persona comentó riendo: “Debe ser el frío político”.

Riad ha decidido cerrar la puerta completamente a Hamas por ser un movimiento que procede de las filas de los Hermanos Musulmanes. El régimen saudí rechaza abrir una vía de comunicación directa con los líderes de Hamas. De este modo, la relación entre los países del campo llamado “moderado” en Occidente que se oponen a Hamas y, por ende a los Hermanos Musulmanes, como Arabia Saudí, Egipto y los Emiratos Árabes Unidos, y los que apoyan a Hamas y a los Hermanos Musulmanes, como Turquía y Qatar, no sólo es mala sino que ha alcanzado el nivel más bajo de su historia. No existe una comunicación entre Riad, por un lado, y Doha y Ankara, por el otro. Ankara no tiene tampoco buenas relaciones con El Cairo, como muestra el reciente comentario del primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, cuando llamó “tirano” al presidente egipcio, Abdul Fattah al Sisi.


Esto viene a unirse a las malas relaciones de Arabia Saudí con el eje de la resistencia, que conoce perfectamente que el régimen saudí está patrocinando el terrorismo que envuelve a Siria e Iraq. Ya no existe ninguna oportunidad para una aproximación entre Riad y Teherán. Incluso el débil canal de comunicación que existía entre ambos se ha cortado desde que el grupo terrorista Estado Islámico, apoyado por Arabia Saudí, se apoderó de zonas del norte y oeste de Iraq. La situación ha empeorado tras el desencadenamiento de la ofensiva israelí contra Gaza, que está implícitamente apoyada por el régimen saudí.

Arabia Saudí ha enviado una propuesta a Abbas para que apoye el desarme de las facciones de la resistencia, especialmente Hamas y el Yihad Islámico, en Gaza. Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos pagarían los costos de esta operación.

Sin embargo, Abbas creyó, con razón, que la propuesta saudí representaba un suicidio político para él y para el pueblo palestino y que su objetivo oculto era el de socavar la reconciliación nacional palestina y provocar una guerra civil palestina.


Abbas canceló su viaje desde Ammán a Yeddah después de recibir información sobre la oferta saudí y regresó a Ramalá decidiendo dirigirse a su pueblo directamente. Él dijo en una alocución que la principal razón detrás de la agresión israelí a Gaza es la de “abortar el proceso de reconciliación nacional palestina”. También habló de la necesidad de “sacar a la causa palestina de las disputas de tipo político” y reafirmó la “insistencia del liderazgo palestino en reforzar la unidad nacional y poner fin a las divisiones internas”. Asimismo, mostró su apoyo a las condiciones de la Resistencia palestina en Gaza -acabar con al bloqueo israelí y egipcio contra la Franja- incluso aunque dijo que la prioridad era terminar con el actual asalto israelí.

La propuesta saudí se contradecía también totalmente con lo que el alto negociador palestino Saib Erekat dijo tras un encuentro entre Abbas y el líder de Hamas, Jalid Meshaal, en Doha el 12 de Julio. Él señaló que la prioridad era “detener la agresión israelí y el levantamiento del bloqueo a la Franja de Gaza” así como tomar en cuenta los cambios en la iniciativa egipcia propuestos por Hamas.
Todas las facciones de la Resistencia palestina recibieron el mensaje de Abbas con una sensación de alivio. Algunos fueron tan lejos como para describirla como como un ejemplo de la “transformación de Abbas, una vez que se ha liberado de las presiones de sus supuestos aliados y amigos”.

Hubo una visita sorpresa del emir de Qatar, Tamima bin Hamad al Zani a Yeddah para reunirse con el rey saudí Abdulá el 23 de Julio. La visita no duró más que dos horas durante los cuales los saudíes dijeron a Sheij Tamimi que no hay alternativa o propuesta paralela a la iniciativa egipcia, incluso aunque ésta trata de igual modo a las víctimas y verdugos y fue negociada por Egipto con Israel y no con Hamas.


Los qataríes comprendieron que había una nueva condición antes de que los embajadores saudí, emiratí y bahreinií vuelvan a Doha, que es la de aceptar la iniciativa egipcia y poner fin al apoyo de Qatar a Hamas.

De este modo, el optimismo de los qataríes se desvaneció. Ellos habían esperado abrir una nueva página con Arabia Saudí, pero Sheij Tamimi abandonó el encuentro con el rey Abdulá convencido de que los “hermanos en Riad” no han cambiado. Ellos actúan como si los otros países del Golfo no fueran más que satélites de la Casa de los Saúd.

Según fuentes israelíes, la propuesta saudí se corresponde con la de Israel casi al pie de la letra. El 14 de Julio el periódico israelí Yediot Aharonot informó de fuentes del gobierno que Israel tiene intención de someter una propuesta al Consejo de Seguridad de la ONU para que se suministren 50.000 millones de dólares para reconstruir Gaza a cambio del desarme de las facciones palestinas, incluyendo Hamas y el Yihad Islámico.

Fuentes palestinas cercanas a Hamas y el Yihad Islámico están hablando de ofertas económicas de Arabia Saudí y otros estados del Golfo a Abbas para que acepte esta propuesta para desarmar a la resistencia a cambio de la reconstrucción de Gaza y el levantamiento del bloqueo económico.

Sin embargo, la comunidad internacional no ha mostrado su apoyo a la iniciativa egipcia del cese el fuego. Incluso el secretario de Estado de EEUU parece menos entusiasmado que antes en apoyar la iniciativa tras comprobar la postura de intransigencia israelí. Arabia Saudí no está incluida en su lista de visitas para discutir la situación en Gaza.

Por su parte, los movimientos de resistencia palestinos no están dispuestos a ceder ni una jota de sus condiciones, a pesar del hecho de que esta ronda de agresión israelí contra Gaza es la más feroz en comparación con otras anteriores. El ala militar de Hamas, la del Yihad Islámico y las otras facciones de la resistencia palestina son ahora más fuertes y ellas decidierán el destino de la batalla y el curso que tendrá sobre el terreno.

Al Akhbar

Source: Periódicos

28-07-2014 -