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martes, 4 de junio de 2013

Presidente Bashar al Assad: Nuestra Confianza en la Victoria es Definitiva


 
Diana Rojas
Texto de la entrevista llevada a cabo con el canal Al Manar el 30 de Mayo de 2013

Estamos ahora en el Palacio del Pueblo. Han transcurrido dos años desde el inicio de la crisis siria. En aquel tiempo, la apuesta era que el presidente y el régimen serían derrocados al cabo de semanas. ¿Cómo han frustrado Vds. los planes de los enemigos y opositores? ¿Cuál es el secreto de su resistencia?


Existe, por un lado, una parte siria que frustró los planes y existe, por el otro, una responsabilidad de los mismos conspiradores, que frustraron ellos mismos sus propios planes. Esto último es debido a su ignorancia acerca de la situación siria y a no comprender ésta de forma adecuada. Ellos comenzaron al principio a utilizar términos como “revolución”. Sin embargo, una revolución necesita factores objetivos y no puede ser forzada mediante dinero, así que ellos fracasaron en crear las circunstancias que hubieran llevado al país a una revolución real.

Ellos comenzaron a plantear conceptos y a utilizar símbolos de carácter sectario con el fin de crear una división en el seno de la sociedad siria. Ellos lograron penetrar en algunos sectores sociales que están presentes en cualquier sociedad, es decir, los sectores que sufren una ignorancia y falta de consciencia. Sin embargo, ellos fracasaron en crear una división real entre los sirios de diferentes comunidades. Si hubieran tenido éxito, entonces Siria habría quedado dividida desde el principio.
Ellos luego utilizaron otro falso eslogan que afirmaba que lo que ocurría era una lucha en contra de la permanencia en el cargo del presidente y otros. En realidad, estaba claro que esta lucha no está relacionada con ningún cargo en concreto y que la batalla es por el destino de la nación y no de un simple puesto. Nadie lucha y cae mártir con el fin de que alguien permanezca en su cargo.

Sr. Presidente, el liderazgo sirio parece estar, después de dos años y medio, avanzando sobre el terreno y aquí se plantea la pregunta. ¿Por qué después de ese tiempo han escogido pasar de una táctica de defensa a otra de ataque. ¿No cree que han esperado demasiado para tomar la decisión de atacar?

Nosotros nunca hemos abordado esta cuestión bajo el prisma de la defensa o el ataque. La táctica militar requería tratar cada una de las pequeñas batallas de forma diferente. Nosotros no nos planteábamos la situación únicamente desde el punto de vista militar, sino desde todos los aspectos, incluyendo el político y el social.
Muchos sirios fueron engañados al principio. Muchos países amigos no comprendieron el problema tampoco. Internamente, no fue posible actuar de la misma forma que ahora porque no había entonces un consenso. Indudablemente, el desarrollo de los acontecimientos ayudó a los sirios a entender lo que estaba ocurriendo y a comprender la verdad. Esto ayudó a las Fuerzas Armadas a la hora de llevar a cabo sus obligaciones de manera más efectiva y a obtener logros. Lo que está teniendo lugar, hoy en día, no es un cambio de una estrategia defensiva a otra ofensiva, sino un cambio en el equilibrio de poder en beneficio de las Fuerzas Armadas.

¿Cómo se produjo este cambio en el equilibrio de poder? Siria está siendo criticada por recurrir a combatientes extranjeros. Digamos las cosas como son, está siendo criticada por recurrir a los combatientes de Hezbolá. Sabiendo en que anteriores entrevistas Vd. dijo que hay 23 millones en Siria y que no necesitan de nadie. ¿Qué está haciendo Hezbolá en Siria?

La primera razón del cambio en el equilibrio de poder es el cambio en el apoyo popular. Los terroristas disfrutaron al principio de un apoyo popular en algunas regiones y yo les aseguro que eso no fue el resultado de una falta de patriotismo, sino de una falta de consciencia.
Existen muchas historias acerca de individuos que se unieron a los grupos terroristas creyendo que se trataba de una revolución en contra de los aspectos negativos que existían. Este apoyo cambió más tarde y muchos militantes abandonaron estos grupos y volvieron a su vida normal. Ésta es la razón básica.
Para mí, lo que se está diciendo con respecto a Hezbolá y la participación de combatientes extranjeros es un tema que tiene varios elementos. Si queremos explicarlo, tenemos que explicar antes cuáles son esos elementos.
No podemos separar lo que se ha dicho recientemente sobre Hezbolá y la batalla de Al Qussair y los recientes ataques israelíes. Hay tres elementos en este tema. Permítame ser franco, especialmente después del último discurso de (el secretario general de Hezbolá) Sayyed Hassan Nasralá. Los medios árabes y occidentales dijeron que los combatientes de Hezbolá estaban luchando en Siria y defendiendo al estado sirio – por supuesto en su lenguaje ellos hablan del “régimen”, pero nosotros nos referimos al estado y no a un “régimen”.

Hablemos racionalmente. Si Hezbolá quisiera defender Siria, ella enviaría muchos combatientes. ¿Cuántos ha enviado? Unos cientos, 1.000 o 2.000. Estamos hablando de una batalla que incluye a centenares de miles de miembros del Ejército y a decenas de miles o quizás a más de 100.000 terroristas, ya que su número se está todavía incrementando. Esto significa que el envío de terroristas desde los países vecinos y los países que los apoyan está todavía teniendo lugar. De este modo, el número de combatientes que Hezbolá ha enviado a esta batalla, en comparación con el número de terroristas y de miembros del Ejército y en comparación con el tamaño de Siria, no sirve para proteger al estado.
Si esos medios dicen que Hezbolá está defendiendo al estado sirio, cabría preguntarse ¿Por qué hoy? ¿Por qué en este momento? Las batallas comenzaron después del mes de Ramadán de 2011 y se produjo entonces una escalada hasta que llegamos al verano de 2012, cuando comenzó lo que ellos denominaron “batalla de liberación de Damasco”. Ellos especificaron una primera y una segunda “hora cero”. Muchas huidas de Siria tuvieron lugar en aquel tiempo y muchos creyeron que el estado sirio se colapsaría, pero, sin embargo, eso no sucedió. Sin embargo, Hezbolá no intervino en aquel momento, así que ¿por qué lo está haciendo hoy?

Hay otra cuestión importante. ¿Por qué no vemos a Hezbolá en Damasco y Alepo? Las mayores batallas tuvieron lugar en Damasco y Alepo y no en Al Qussair. Al Qussair es una ciudad pequeña. ¿Por qué no lo vemos en Homs? Al Qussair es un punto estratégico. Todos los pasos fronterizos son estratégicos para los terroristas, que los utilizan para realizar un contrabando de hombres y armas. Todo lo que se dice, pues, sobre la participación de Hezbolá es irrelevante. Todos los lamentos que oímos en los medios árabes, en las declaraciones oficiales árabes, en las declaraciones occidentales e incluso en la declaración de (el secretario general de la ONU) Ban Ki-moon, que dijo que estaba preocupado por la presencia de Hezbolá en Al Qussair, van dirigidos, en realidad, a estrangular a la Resistencia. Esto no tiene nada que ver con la defensa del Estado sirio. Muchos progresos han tenido lugar también en Alepo, Damasco, el Campo de Damasco y otros lugares pero no oímos entonces estos lamentos.

Con respecto a la naturaleza de la batalla en que el Ejército está enfrascado, junto a Hezbolá, en Al Qussair, se dice que ella está dirigida a crear una ruta segura que enlace la costa siria con Damasco. De aquí, algunos han sugerido que existe la intención de, en el caso de que fueran impuestos cambios geográficos o divisiones en la región, favorecer el surgimiento de un estado alawí. ¿Cuál es, pues, la naturaleza de esta batalla y puede Vd. vincularla a la lucha contra Israel?

En primer lugar y desde el punto de vista geográfico, la ruta hacia la costa siria y libanesa no pasa a través de Al Qussair, así que esa alegación es irracional. En segundo lugar, nadie lucha en batallas con el fin de llevar a cabo divisiones. Si alguien quiere dividir, lleva a cabo tal división y no lucha en batallas en toda Siria para proceder luego a efectuarla. Quiero resaltar aquí un punto. El curso de las batallas no se ha revelado que existan partes que busquen una división del país. Por el contrario, estas batallas buscan preservar la unidad de Siria y no lo opuesto.
En tercer lugar, nuestros ancestros abordaron ya este tema con los franceses cuando Francia propuso dividir Siria. Ellos fueron muy conscientes y decididos a la hora de rechazar este plan. Así pues, nosotros, sus descendientes, ¿vamos a ser menos conscientes que ellos un siglo después?.
Yo les aseguro que la batalla y los acontecimientos en Al Qussair y todo el lamento que oímos están vinculados a Israel. Ellos quieren estrangular a la Resistencia. Éstas son las viejas batallas que tienen lugar cada vez de una forma distinta. Ahora, lo más importante no es Al Qussair como ciudad, sino las fronteras. Ellos quieren estrangular a la resistencia por tierra y mar y aquí se plantea una cuestión. Se dice que la Resistencia debería dirigir sus armas al enemigo israelí, que está en el Sur. Esto fue dicho el 7 de Mayo por algunos agentes israelíes en el Líbano que intentaron infiltrarse en la red de comunicaciones de la Resistencia. Ellos dijeron que la Resistencia había cambiado la dirección de sus armas hacia el interior. Ellos afirmaron lo mismo sobre el Ejército sirio y añadieron que este último debería luchar en la frontera contra Israel.

Nosotros decimos claramente que el Ejército luchará contra el enemigo allá donde éste esté presente. Cuando el enemigo está en el Norte o viene del Norte, nosotros vamos hacia el Norte, o, en su caso, al Este o al Oeste. Lo mismo se aplica a la Resistencia. ¿Por qué está Hezbolá presente en las fronteras del Líbano o de Siria? Porque la batalla es contra el enemigo israelí y sus agentes en Siria o en Líbano.

Con respecto a la implicación israelí en la crisis siria, tras los ataques israelíes llevados a cabo en los suburbios de Damasco, Israel dijo inmediatamente que no quería una escalada en los enfrentamientos y que no deseaba implicarse en la crisis siria. ¿Qué quiere Israel y qué tipo de injerencias lleva a cabo en la cuestión siria?

Esto demuestra lo que he dicho de que se trata de una operación dirigida a estrangular a la Resistencia, en primer lugar. La injerencia israelí al lado de los terroristas y su apoyo a estos últimos persigue dos fines:
El primero es, como he dicho, estrangular a la Resistencia y en segundo lugar atacar las defensas antiaéreas sirias. Israel tiene estos dos objetivos prioritarios y no le importa lo demás.

Sr. Presidente, ya que los objetivos israelíes son claros, el liderazgo y el estado sirio han sido acusados de responder débilmente a los recientes ataques. Todo el mundo estaba esperando una respuesta siria, pero el gobierno sirio dijo que se reservaba su derecho a responder en el momento y el lugar oportunos. ¿Por qué no fue la respuesta directa y automática? ¿Son suficientes las filtraciones de altos responsables sirios que dicen que hay misiles apuntados hacia el enemigo israelí y que cualquier nuevo ataque será respondido sin que haga falta pedir autorización al comandante en jefe?

Nosotros informamos a todos los lados que nos llamaron, árabes y occidentales, en su mayoría occidentales, que responderíamos en caso de un nuevo ataque. Por supuesto, ha habido otros intentos israelíes de violar nuestra soberanía a los que hemos respondido directamente, pero quiero decir que una respuesta temporal no tiene valor. Ella tiene que tener un carácter político también. Si nosotros queremos responder a Israel, debe ser una respuesta estratégica.

¿Cómo abriendo el frente del Golán, por ejemplo?

Eso depende en primer lugar del estado de la opinión pública. ¿Se inclina ella hacia la resistencia o no?

¿Cómo es el estado de la opinión pública en Siria ahora sobre este tema?

Existe una clara presión popular en Siria hacia la apertura del frente del Golán a la Resistencia. Existe incluso un entusiasmo a nivel árabe por tal posibilidad, ya que las delegaciones árabes que nos han visitado se han preguntado: “¿Dónde se deben apuntar los jóvenes?” Ellos quieren venir a luchar contra Israel. Por supuesto, las operaciones de la resistencia no son simples. No se trata sólo de abrir un frente geográfico. Se trata de un tema ideológico, político, social y, por supuesto, militar.

Sr. Presidente, hemos visto los últimos acontecimientos en el Golán, donde se ha disparado contra un vehículo militar israelí que cruzó la línea de demarcación. ¿Esto significa que estamos frente a un cambio en las reglas del juego?

El cambio real en las reglas del juego se produce cuando la opinión pública se inclina hacia la resistencia popular. Cualquier cambio será temporal, a menos que vayamos hacia una guerra. Podría producirse un cambio aparente en las reglas del juego, pero para que el cambio sea real el pueblo debe optar por la resistencia. Se tratará entonces de un cambio radical.

¿No cree Vd. que estas palabras llegan demasiado tarde? ¿Por qué después de 40 años de pacificación y tregua en el Golán se producen ahora declaraciones acerca de abrir de nuevo el frente, sobre nuevas ecuaciones y nuevas reglas?

A menudo se ha hablado sobre la apertura o el cierre de un frente. Un estado no funda o crea una resistencia. Si la resistencia no es espontánea y popular, no puede ser creada. El estado o apoya u obstruye el desarrollo de la resistencia, como han hecho algunos estados árabes. En el caso de Siria, existe un ejército que ha llevado a cabo su deber. Así pues, para mí, el estado moral es el que cumple con su obligación y trabaja para liberar la tierra ocupada.

Si no hubiera existido un ejército, como sucedió en el caso del Líbano durante la guerra civil, la resistencia habría surgido hace mucho tiempo. En tales circunstancias, existen algunos elementos que presionan en esta dirección. En primer lugar, están los continuos ataques israelíes, que constituyen un elemento básico para crear el deseo y la motivación que sirvan para generar una resistencia. En segundo lugar, las Fuerzas Armadas están implicadas en combates en varias partes de Siria. Esto crea entre los ciudadanos un sentido del deber de moverse en esta dirección con el fin de apoyar a las Fuerzas Armadas en la zona del Golán.

Sr. Presidente, (el primer ministro israelí Benyamin) Netanyahu dijo que Israel no dudaría en bombardear Damasco si armas que puedan romper el equilibrio de poder en la zona fueran detectadas moviéndose hacia las manos de Hezbolá en el Líbano. Si Israel cumpliera estas amenazas, ¿qué haría Siria?

Como he dicho antes, he informado a otros países de que responderemos a cada ataque con otro. Por supuesto, es difícil de especificar qué tipo de armamento sería utilizado. Eso incumbe a los jefes militares. Sin embargo, disponemos de un amplio abanico de posibilidades y nuestra elección dependerá de cuál sea la situación en el momento del ataque. Será la situación la que nos llevará a escoger el método o el arma que sean más eficaces que las otras armas o métodos.

Sr. Presidente, después del último ataque israelí contra Damasco, se ha hablado de la entrega a Siria de los misiles S-300, que son armas que rompen el equilibrio. Con el fin de bloquear esta entrega, Netanyahu visitó Moscú. La pregunta es: ¿Estas armas se hayan de camino a Damasco? ¿O posee Siria esos misiles ahora?
Nosotros habitualmente no hablamos sobre temas militares, sobre lo que recibiremos y sobre lo que ya tenemos. Pero, para Rusia, estos contratos no están vinculados a la actual crisis.
Nosotros hemos estado negociando con ellos acerca de diferentes tipos de armas desde hace años. Y Rusia está comprometida, junto con Siria, en la implementación de estos contratos. Quiero decir que ni la visita de Netanyahu, ni la propia crisis ni sus circunstancias afectan a las importaciones de armas. Todo aquello que hemos acordado con Rusia será llevado a cabo y, una parte de ello ha sido ya implementado en este último período. Nosotros y los rusos vamos a seguir adelante con el cumplimiento de los contratos.

Hemos hablado sobre el liderazgo sirio, sobre la resistencia del estado sobre el terreno y sobre el fortalecimiento de la alianza entre Siria y la Resistencia. Todo esto se produce en un frente. En el otro frente hay un movimiento diplomático que se desarrolla desde hace dos años y medio. Entrando en el tema de la Conferencia de Ginebra-2 y las líneas rojas que Siria ha impuesto, existe una propuesta del dimitido jefe de la coalición opositora, Maaz al Jabib, que dijo que permitiría al presidente sirio y a 500 figuras escogidas abandonar Siria en un plazo de 20 días y que la crisis terminaría de ese modo. ¿Qué responde Vd. a esto?

Yo siempre he hablado de un principio básico. La presencia o ausencia del presidente depende de la voluntad del pueblo sirio. Cualquiera que hable sobre este tema debe declarar a qué parte del pueblo sirio representa. ¿Ha recibido él algún tipo de poder del pueblo sirio o no? Yo no he leído sobre esta propuesta. ¿Es suya o de alguien más? No lo sé y tampoco me importa.

Abordemos ahora el tema de la Conferencia de Ginebra-2. El liderazgo y el gobierno sirio han dado su aprobación inicial para participar en este evento. La palabra negociación significa que estarán sentados en una mesa donde la bandera siria estará colocada junto con la bandera de los grupos de la oposición. ¿Cómo puede convencer al pueblo sirio después de dos años y medio de que debe sentarse a la mesa de negociación al lado de estos grupos?

Con respecto a la bandera, yo creo que ella no tiene más sentido que el de representar a un colectivo. Cuando colocamos una bandera en cualquier lugar de la mesa, hacemos referencia a las personas vinculadas a esta bandera. Podemos plantear esta cuestión a aquellos que quieren izar otras banderas bajo el cielo de Siria además de la bandera oficial. Esa bandera suya no tiene ningún valor porque no presenta al pueblo.

Por otro lado, nosotros acudiremos a la conferencia de Ginebra-2 como el único representante oficial y legítimo del pueblo sirio. En cambio, ¿a quién representan ellos? Cuando la conferencia finalice nosotros volveremos a Siria, a nuestros hogares, con nuestra gente, pero ¿adónde irán ellos? A los hoteles de cinco estrellas o a los ministerios de exteriores de los países a los que verdaderamente representan -que no son Siria, por supuesto- a presentar sus informes, o las sedes de las agencias de inteligencia de esos países.
Así que, cuando acudamos a la conferencia debemos comprender que ellos serán una parte de entre los que se sentarán a la mesa. Digo “parte” porque la fórmula de la conferencia todavía no se ha clarificado. ¿Cuál será la posición de la oposición nacional siria, es decir de la oposición y sus partidos que viven en Siria? Existen muchas otras cuestiones. Sin embargo, es sólo sobre la oposición exterior de lo que se habla y sobre su bandera.
Nosotros sabemos que, en realidad, estaremos negociando con los estados que la apoyan y no con esa misma oposición. Cuando negociamos con el siervo, en realidad estamos negociando con el amo. Ésta es la verdad y nosotros la conocemos y no debemos ocultarla.

¿Cree el liderazgo sirio que la conferencia tendrá lugar con toda seguridad y que se celebrará el próximo mes?

Sí, así lo creemos, a menos que otros estados la bloqueen. Por nuestra parte, nosotros declaramos hace dos días que habíamos accedido, en principio, a acudir.

Este término “en principio” ¿quiere decir una aprobación inicial? ¿Hay posibilidad de que se dé marcha atrás?

El principio de la conferencia de Ginebra-2 es correcto, pero ¿cuáles son los detalles? ¿Habrá condiciones para participar en la conferencia? Si ellos plantean condiciones, nosotros podemos rechazarlas y negarnos a participar. Sin embargo, quiero reiterar que el principio de la conferencia, es decir la fórmula de un encuentro, es correcta. Esto es lo que queremos decir cuando hablamos de “en principio”.

Sr. Presidente, refirámonos ahora a las condiciones planteadas por el liderazgo sirio. ¿Cuáles son las condiciones de Siria?

La única condición es que cada punto que deba ser implementado tras cualquier encuentro celebrado en Siria o el extranjero, incluyendo en la Conferencia de Ginebra-2, sea sometido a la aprobación de la voluntad del pueblo sirio a través de un referéndum popular. Ésta es la única condición real. No vamos a andar con vueltas. Ellos pueden proponer cualquier cosa y nosotros podemos hacer lo mismo, pero nada será implementado sin la voluntad del pueblo sirio. Y dado que estamos legítima y legalmente representando al pueblo sirio, no hay nada que temer.

Sr. Presidente, clarifiquemos un aspecto. Existe una confusión acerca de lo que se establece en Ginebra-1 y Ginebra-2 con respecto a la fase transitoria y al papel del presidente sirio, Bashar al Assad, en ella. ¿Está dispuesto a entregar todo su poder a un gobierno de transición?

Yo hablé de eso en la iniciativa que nosotros lanzamos en el primer mes de este año. Ellos afirman que quieren un gobierno de transición en el que el presidente no juegue ningún papel. Por supuesto, el presidente no encabeza el gobierno. En Siria tenemos un sistema presidencial donde el presidente ostenta únicamente la Presidencia de la República y no encabeza el gabinete. Para eso existe un primer ministro. Ellos piden un gobierno con amplios poderes. La Constitución reconoce ya al gobierno plenos poderes y establece que el presidente de la República es el comandante supremo del Ejército y las Fuerzas Armadas y el jefe del Consejo Judicial Supremo, mientras que otras instituciones dependen directamente del gobierno.

Sin embargo, un cambio en los poderes del presidente sólo puede realizarse a través de una reforma de la Constitución. El presidente no puede renunciar a sus poderes. Él no es el dueño de la Constitución. Una reforma de la Constitución requiere un referéndum popular. Si ellos quieran proponer estos puntos, deberán de hacerlo en la conferencia y, en el caso de que nosotros estemos de acuerdo, debemos proponerlo a través de un referéndum y esperar el resultado del mismo para conocer el punto de vista del pueblo sirio. Luego se podría dar ese paso. Pero el pedir una enmienda constitucional por anticipado no es posible porque ni el presidente ni el gobierno tienen capacidad para hacerlo. No vamos a hacer nada a lo que no estemos autorizados constitucionalmente.

Sr. Presidente,  todos sus rivales políticos dicen que no quieren ningún papel para Bashar al Assad en el escenario del futuro de siria. Eso es lo que Saud al Faisal (el ministro de Exteriores saudí), los turcos, los qataríes y la oposición siria afirman. ¿Se presentará el presidente Assad a las elecciones presidenciales de 2014?

Yo sé que Saud al Faisal está especializado en temas estadounidenses y no sé si sabe algo sobre los asuntos sirios. Pero no hay nada de malo en que quiera aprender algo sobre ellos. Sin embargo, con respecto a los deseos de los otros, yo reitero que no habrá más voluntad que me guíe que la voluntad del pueblo sirio. En lo que se refiere a las elecciones, algunos han sugerido que el presidente prefiere no concurrir a los comicios de 2014. Yo contesté que el asunto será determinado en su tiempo. Es todavía temprano para abordarlo, pero cuando el tiempo llegue mi decisión estará basada en mi comunicación con los ciudadanos. Si veo que ellos esperan que me presente, no dudaré en hacerlo. Sin embargo, si creo que el pueblo sirio no espera que lo haga, entonces no concurriré a las elecciones. Así que aquellos sectores están perdiendo el tiempo al plantear esta cuestión.

Sr. Presidente, Vd. se refirió al ministro de Exteriores saudí, Saud al Faisal. Eso me lleva a preguntarle acerca de la relación de Siria con Arabia Saudí, Qatar y Turquía, especialmente si tenemos en consideración su reciente postura adoptada en el Comité Ministerial Árabe, que se consideró más moderada. Ellos no pidieron allí abierta y explícitamente su abandono del poder. ¿Ve Vd. algún cambio en el apoyo de estos países a una solución política de la crisis siria? ¿Está Siria preparada para tratar de nuevo con la Liga Árabe si tenemos en cuenta que el gobierno sirio ha pedido recientemente una disculpa a la Liga?

En lo que respecta a los estados árabes, vemos algunos cambios temporales en lo que respecta a su retórica, pero no en la práctica. Los países que respaldan el terrorismo no han cambiado. Ellos siguen apoyando a los terroristas al mismo nivel que antes. Turquía no muestra ningún cambio serio a este respecto tampoco. En lo que respecta a Qatar, continúa en la misma línea de ser financiador y el banco que otorga dinero a los terroristas y que sirve también para que Turquía financie sus políticas contra Siria. De hecho, no existe cambio alguno.

En lo que se refiere a la Liga Árabe, nosotros no tenemos ningún esperanza puesta en ella, del mismo modo que tampoco lo hicimos en las pasadas décadas. En todo ese tiempo, apenas pudimos ponernos de acuerdo en la realización de tareas de limpieza de minas en los diferentes encuentros que mantuvimos, ya sea a nivel de jefes de estado o de ministros de Exteriores. ¿Debemos acaso esperar que ellos jueguen cualquier tipo de rol, especialmente después de las últimas posiciones que han adoptado? Nosotros nos comunicamos y tratamos con todos. No queremos cerrar ninguna puerta. Pero tenemos que ser realistas. Debemos saber que esta parte (la Liga Árabe) es incapaz de ofrecer nada, especialmente dado que la mayoría de los estados árabes son dependientes y reciben órdenes del extranjero. Algunos de ellos están a nuestro lado moralmente, pero no en la práctica y en la toma de decisiones. Por esta razón, no tenemos ninguna esperanza en la Liga Árabe. Permítame ser claro en esto.

Esto nos lleva a la pregunta de qué puede pasar si las negociaciones políticas fracasan.

Esta posibilidad es muy probable. Quiero decir que existen países que están tratando de obstaculizar esta conferencia. Ellos se oponen básicamente a cualquier diálogo fuera o dentro de Siria. Incluso la parte rusa ha rebajado sus expectativas para esta conferencia, lo cual se ha podido comprobar no sólo a través de sus declaraciones. De este modo, debemos ser precisos en la definición de este diálogo y en su relación con lo que sucede sobre el terreno. Yo no creo que el fracaso de la conferencia, si se produce, lleve a cambios significativos sobre el terreno dentro de Siria. Ya sea con una conferencia o sin ella, los países que apoyan a los terroristas seguirán haciéndolo y estos grupos no cesarán sus actos de violencia y vandalismo.

Sr. Presidente, los acontecimientos en Siria se están extendiendo a los países vecinos. Por ejemplo, vemos lo que ocurre en Iraq, las explosiones en Turquía y la situación en el Líbano. Tenemos también los acontecimientos de Trípoli, Ersal y la participación de Hezbolá en la batalla de Al Qussair. ¿Cómo se ve desde Siria lo que sucede en el Líbano? ¿Cree que la posición libanesa de distanciamiento de los acontecimientos en Siria es todavía una opción válida y aceptable?

Debemos plantearnos preguntas sobre las realidades en Siria y Líbano y la política de distanciamiento si queremos evaluar si esta última es correcta o incorrecta. Queremos plantear una simple pregunta: ¿Ha podido Líbano impedir el contrabando de terroristas y armas hacia Siria o el hecho de que terroristas que actúan en Siria se refugien en el Líbano? No, no ha podido.

¿Ha podido el Líbano recientemente protegerse de las repercusiones de la crisis siria en Trípoli y en lo que se refiere al lanzamiento de cohetes que han caído en diferentes áreas de Beirut y sus alrededores? Ni uno ni lo otro. Al buscar un distanciamiento, ¿de qué estamos hablando? Cuando el gobierno se distancia de un tema específico que afecta a los ciudadanos y que les importa, entonces se está distanciando él mismo de los ciudadanos.
No quiero con esto criticar al gobierno de Líbano. Estoy hablando de principios generales. No deseo que nadie diga que estoy criticando al ejecutivo libanés. Si el gobierno quiere distanciarse de asuntos que importan a la opinión pública siria, entonces fracasará cuando el problema llegue a su propio país. Cuando un incendio estalla en la vivienda de mi vecino, no puedo decir que eso es asunto suyo. Ese fuego se trasladará luego a mi casa. Por tanto, no creo que esto sea posible desde un punto de vista realista.

¿Qué le diría a los seguidores de la Resistencia? Estamos celebrando el aniversario de la victoria de la Resistencia, en medio de la promesa de victoria de Sayyed Nasralá. ¿Qué le gustaría decir al conjunto de esta audiencia? ¿Vamos a salir del túnel oscuro?

Yo creo que la mayor victoria lograda por la resistencia árabe durante años y décadas ha sido, en primer término, una victoria intelectual. Las victorias militares no serían posibles si no fuera por los éxitos logrados en la guerra de conceptos que busca eliminar las distorsiones que abundan en nuestra región. En Líbano había un lema que decía: “la fuerza del Líbano reside en su debilidad”. Esto es similar a decir que el hombre debe ser valorado por su estupidez o que el honor se alcanza a través de la corrupción. Es una contradicción ilógica.

Las diversas victorias logradas por la Resistencia han demostrado que ese lema era falso. La debilidad recae en la debilidad y la fuerza del Líbano recae en su fuerza. Y la fuerza del Líbano reside en los combatientes de la Resistencia.
Hoy en día necesitamos esta mentalidad, esta firmeza y estos actos llevados a cabo por los combatientes mucho más que en cualquier otro momento anterior porque los acontecimientos que tienen lugar en la región árabe desde hace dos años -o un poco más- han hecho decaer algunos conceptos hasta el extremo de que algunos árabes han olvidado que su enemigo es Israel. La hostilidad ha cobrado un carácter interno por razones de tipo sectario, étnico, regional, nacional etc.

Hoy confiamos en estos combatientes para recordar a los pueblos árabes o el pueblo árabe -a través de sus logros- que nuestro enemigo es todavía el mismo.
En lo que respecta a nuestra confianza en la victoria, si no tuviéramos esa confianza, no tendríamos la capacidad de resistir y continuar la batalla después de dos años de ataque internacional. No es una agresión tripartita como fue la de 1956, sino que es, de hecho, una guerra internacional lanzada contra Siria y contra el propio concepto de la resistencia. De este modo, nuestra confianza en la victoria es definitiva. Y yo les aseguro que Siria continuará, como siempre ha estado e incluso más que antes, al lado de la Resistencia y los combatientes de la Resistencia en todo el mundo árabe.

Sean bienvenidos y quiero felicitar a Al Manar, este canal resistente, en el aniversario de la Liberación. También felicito al pueblo libanés y a cada resistente en el Líbano. Bienvenidos.
Source: Al Manar