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sábado, 13 de julio de 2013

El Sueño Iraní de Netanyahu Toca a su Fin



La misión que se había fijado el primer ministro israelí Benyamin Netanyahu-la de atacar Irán para proteger a Israel- se ha convertido en imposible.

Esta misión había sido anunciada durante largo tiempo, señala el periódico israelí Haaretz, “pero la mayoría de israelíes no cree que este ataque pueda tener lugar un día, aunque esta mayoría sabe hasta que punto a Netanyahu le gustaría ser el desencadenante del mismo”.

Para él, no se trataba de una fanfarronada o una promesa vacía. Él quería esta guerra y pasaba su tiempo planificándola. Todas sus decisiones eran tomadas en función de la misma.

Pero ahora, todo parece acabado, señala el comentarista Safi Rachlovsky en el periódico israelí. “Los acontecimientos que se están produciendo en la región han cambiado totalmente el contexto y muestran que una mayoría de los habitantes de Oriente Medio han optado por la vida y no por la muerte”.

El autor menciona al ex ministro de Defensa, Ehud Barak, quien afirmó desear “retrasar la opción de la guerra mientras haya una esperanza mínima de moderación de las posiciones.” “Es el grupo de Ashkenazi/Daghan/Diskin/Yadlin (es decir, antiguos jefes del Ejército y del Mossad) el que ha bloqueado la ruta a Netanyahu y retrasado la opción de la guerra” por estar convencido de que un ataque israelí no destruiría ni retrasaría el programa nuclear iraní.

“Hace falta decir claramente que la opción no es la de bombardear o no bombardear Irán. La opción reside más bien entre un bombardeo, que empujaría a Irán hacia la bomba y a la región hacia el apocalipsis, y las presiones que permitan un retorno a la calma y a las negociaciones, un poco a la manera de Isaac Rabin”.

“Para hacer la guerra a Irán haría falta una doble precondición: un gobierno iraní que no sea digno de confianza -la elección de Rohani ha cambiado las cosas, según Rachlovsky- y una capacidad israelí de atacar a Irán de forma independiente y eficaz. O sea que ninguna de esas dos condiciones existen”. El autor concluye diciendo que “Netanyahu ha dedicado el 70% de su tiempo a las cuestiones de seguridad, el 20% a las cuestiones económicas y el 10% a las cuestiones políticas. Es tiempo de que le convenzamos de cambiar sus métodos”, concluye el articulista.

Source: Periódicos