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domingo, 18 de agosto de 2013

Occidente juega con fuego en Siria

Entrevista a Raimundo Kabchi, asesor del presidente Hugo Chávez

Entrevistas | Leandro Albani |  Fuente: La Tercera

Raimundo Kabchi es abogado y analista internacional. Libanés de nacimiento, su patria hace 52 años es Venezuela, como él mismo lo remarca. Durante muchos años, Kabchi se desempeñó como asesor del presidente Hugo Chávez para temas de Medio Oriente, algo que lo transforma en referencia para consultar sobre esa región del mundo que se mantiene convulsionada desde hace bastante tiempo.

En esta charla con Resumen Latinoamericano, Kabchi dejará en claro que abordar las cuestiones de Medio Oriente implica una complejidad que no es fácil desentrañar. Pese a esta advertencia, Kabchi tiene la virtud de analizar al mundo árabe desde una posición de izquierda y antiimperialista, y a su vez explicar lo que sucede de forma simple y siempre apuntando al país que genera los conflictos en esa zona: Estados Unidos.

En este caso, la crisis interna en Siria que lleva más de dos años será uno de los temas principales de la entrevista. Kabchi además se referirá a la situación del Líbano, país en el cual existe el peligro real de que se traslade el conflicto sirio, generado principalmente por grupos terroristas financiados por Washington y sus aliados para derrocar al gobierno del presidente Bashar Al Assad. La postura de la organización político-militar Hezbolá, la realidad de Egipto y las diferencias entre Libia y Siria también estarán presentes en este diálogo esclarecedor.



¿Qué análisis se puede realizar sobre la situación en Siria, luego de más de dos años de agresiones contra ese país?

Siria, hoy en día, es objeto, por varias razones, de una conjura internacional. En primer lugar: frente a los planes imperio-sionistas, y de la derecha árabe, Siria forma parte de un sistema que nosotros llamamos en Medio Oriente, sistema de resistencia. Es decir, resiste a los planes imperialistas, sionistas y de la derecha árabe en la zona. Cómo destruir a este país, para consecuencialmente saltar al otro eslabón en esa cadena que sería Irán, Iraq luego de la salida de los americanos, el Líbano, Palestina, etc. En segundo lugar, hay un objetivo constante de Occidente en Medio Oriente, y es la existencia, la seguridad, y la expansión del Estado de Israel. Siria, al igual que Irán, resulta un estorbo para este propósito. En tercer lugar, está el aprovechamiento de las riquezas patrias del mundo árabe, y también Siria es un escollo en este camino. El petróleo, el gas, los petrodólares que se reciclan para las sociedades occidentales, agobiadas por una crisis económica estructural e internacional. Siria representa también un eslabón perdido en una cadena que tanto Estados Unidos como la Otan quieren tender frente a Rusia y China. Si echamos un vistazo al mapamundi nos vamos a encontrar que hay una cadena de bases militares que se extienden desde el mar de Barent hasta Turquía, y después llega hasta el Golfo Pérsico. Si vemos hacia el Oriente, vemos a Filipinas, Corea del Sur, Taiwán, Guam, inclusive a Japón. Toda esa cadena está rota, de alguna manera, por Siria, el Líbano, Irán e Iraq. Con destruir a Siria prácticamente se crea un sistema completo de bases militares alrededor de Rusia y China. No hace falta explicar por qué Estados Unidos quiere cercar a Rusia y China, países considerados como emergentes en el mundo. Emergentes en un momento en que el imperialismo occidental, neoliberal y capitalista se encuentra en decadencia. Estas son alguna de las razones fundamentales por la cual esta Siria valiente, unida a través de liderazgo, ejército y pueblo, ha logrado enfrentar a una conjura internacional de casi treinta países del mundo y a un terrorismo internacional que Occidente dice combatir, pero que sin embargo alienta, arma y le da cobertura y legitimidad en Siria.

¿Cómo se puede explicar la unidad de gobierno, pueblo y ejército en Siria?

Yo le achaco a la oposición venezolana que siempre quiere transpolar circunstancias de otros países, otras idiosincrasias y otras realidades a Venezuela y quieren alentarlas, no obstante de que las condiciones no son iguales. Este es uno de los errores de Occidente frente a Siria. Pensaron que Siria y Libia significan lo mismo, y que Rusia y China van a tener una posición blanda como la tuvieron en Libia. Ni Muammar Al Gaddafi es Bashar Al Assad, ni Libia es Siria, ni la situación internacional fue igual para Libia y Siria. Gaddafi fue víctima de sus propios errores, inducido por sus hijos. En los últimos años de su vida, Gaddafi se entregó a una orientación política llevada a cabo por sus hijos, en especial por Saif Al Islam. Se abrió a Occidente, aumentó su intercambio con los Estados Unidos de 300 millones de dólares a casi 7.000 mil millones, se abrió a los países de la Otan en Europa no solo suministrando petróleo sino también ayudando con dinero a los candidatos a la presidencia y primeros ministros en Europa, algo que hoy es reconocido en el mundo entero. Como si fuera poco, el petróleo que había nacionalizado en la década del setenta, Gaddafi lo puso de nuevo a disposición de los grandes consorcios internacionales. Hubo una doble desvinculaciones en cuanto a la realidad. En primer lugar, una ruptura entre el Gaddafi del siglo veintiuno y el del siglo veinte. En segundo lugar, una desvinculación con su trayectoria política: el Gaddafi nacionalista, progresista y unionista, cedió para dar paso a un pragmatismo en la política internacional. Y el imperialismo no perdona, no tiene amigos, el imperialismo tiene vasallos o enemigos. Al vasallo lo utiliza como un objeto desechable y al enemigo hace todo lo posible para destruirlo. En Siria en diferente por su posición histórica, por la trayectoria del partido gobernante, del propio presidente, del ejército y del pueblo. Veintiocho meses resistiendo una embestida internacional de los países más feroces que ha conocido la historia y de unos grupos terroristas que jamás conoció el género humano, es la mejor prueba de que algo diferente hay en Siria que no hay en otra parte.

¿Cómo explicar la posición de Estados Unidos y sus aliados europeos frente a lo que sucede en Medio Oriente?

¿Cómo entender que Occidente comulga con países en el Medio Oriente que jamás han tenido una Constitución que rige sus realidades, que no tienen partidos políticos de oposición y ni siquiera de gobierno, no tienen sindicatos, no se respetan los derechos humanos? Son estos países los aliados de Occidente, del mismo Occidente que dice querer llevar la democracia a Medio Oriente. ¿Cómo poder entender eso y cómo explicarlo?

¿Estamos hablando de las monarquías del Golfo Pérsico?

Estoy hablando de una gama de monarquías o dictaduras impuestas por Estados Unidos y la Otan en Medio Oriente durante los últimos cincuenta años. ¿Cómo considerar a Israel modelo y ejemplo de democracia y civilización siendo un país absolutamente agresor, belicista, racista, exclusivista y excluyente? Sin embargo, el palestino que procura regresar a su patria y quiere tener la misma resolución de las Naciones Unidas que le dio vida a Israel, y que también le tendría que dar vida a los palestinos, Israel los considera terrorista, los asesina y los persigue. Y Occidente apoya esto. Uno no entiende que hay valores, hay principios perdidos totalmente no sólo en la tierra del Medio Oriente, sino inclusive en los medio de comunicación internacionales. ¿Cómo es posible que gobiernos occidentales, como el de (Barack) Obama, (Nicolas) Sarkozy en su momento, (David) Cameron, (Ángela) Merkel, le pueden decir a un país que su Jefe de Estado, electo popularmente, es ilegitimo y tiene que irse? Siria hoy en día es objeto de una conjura internacional donde todo se requiere, menos democracia, libertades públicas y derechos humanos, porque no existe en los últimos veintiocho meses que dura esa agresión a Siria, no hay país en el Medio Oriente que haya adelantado tantas reformas constitucionales, tantas transformaciones por respeto a los derechos humanos y a las libertades públicas, como el gobierno sirio. ¿Quién escuchó esto? ¿Quién le dijo al gobierno sirio: “Bien hecho, es un paso firme en la vía de una mejora democrática”, que ellos dicen procurar? Nadie.

¿Los combates en Siria se pueden trasladar a Líbano?

Desde los primeros días de la agresión internacional a Siria no hubo alguien que no le haya advertido a Occidente que jugar con fuego en Siria puede llevar la candela a los países vecinos, sobre todo a Turquía, que se hundió en el pantano de la agresión contra Siria. Se advirtió de que lo que se quiere plantear en Siria es el gobierno de los Hermanos Musulmanes (HM), de los recalcitrantes islamistas que no conocen al Islam, sino como nombre para utilizarlo en sus afanes de llegar al poder. ¿Es obra del azar que quienes dijeron que el presidente Assad duraba dos o tres semanas y se iba, como la señora (Hillary) Clinton, que se fue ella primero, o el señor Sarkozy, que el pueblo francés lo rechazó? Europa y Turquía, y el problema existente en ese país que amenaza con tener mayores proporciones debido a su importancia por la cercanía a centros europeos, pueden también ser alcanzados por las llamas de la guerra y la confrontación. Uno de los objetivos de la conjura en Siria es debilitar a la organización nacionalista de resistencia Hezbollá en el Líbano. Una organización que jamás cometió un solo acto de terrorismo fuera de la contienda contra un “Israel” agresor. Sin embargo, estos grandes civilizadores y demócratas de Occidente consideran a Hezbolá una organización terrorista. ¿Cuál es su culpa? Repeler la agresión israelí. El agresor pasa a ser un civilizador demócrata y el agredido es un vil terrorista. Esta es la visión de Occidente contra los pueblos de Medio Oriente. Lo que es verdad es que los gobiernos que impusieron en Medio Oriente, como en Egipto, cayeron en menos de un año. En Libia hay una zozobra total, los países del Golfo tienen sus problemas, cambios en las estructuras.

¿Piensa que Hezbolá va a ser desequilibrante para contener el ingreso de terroristas a Líbano?

Los problemas de Medio Oriente son muy complejos y hay que estar muy familiarizado con los temas. Yo son libanés cristiano y a su vez estoy con los postulados de Hezbolá, no porque los acusan de terrorismo, sino por la lucha de liberación en Líbano. Después de ser liberado el territorio, los libaneses, como hemos vivido durante miles de años podemos seguir viviendo. Hay un peligro inminente a la salud de Líbano por parte de quienes dicen que quieren sosiego y tranquilidad en Medio Oriente. Mi país de origen era un ejemplo de democracia en Medio Oriente y lo desbarataron. ¿Cómo es posible que un terrorista en Estados Unidos es terrorista, al igual que en el sur de Francia es terrorista, y en el norte de Mali es terrorista, y como tal hay que combatirlo? Pero si estos terroristas están en el Líbano amenazando al país, y no a Hezbolá, a Siria y a otras naciones, ¿por qué ayudarlos? ¿En nombre de qué principios morales, de derechos, de humanismo, ayudarlos? Como el imperialismo siempre nos trata, no solo como vasallos, sino como eunucos intelectuales, entonces a través de su prensa y de sus quintas columnas en nuestras sociedades, nos venden el blanco y negro, o el negro y blanco. En el Líbano hay peligro inminente de los terroristas, de los mismos terroristas que obran hoy en día en Egipto, en Siria, en Irak. Ellos tratarán de llevar por delante a Líbano, o a Turquía, a Jordania o a muchos otros países si Occidente no cambia su estrategia y su agenda en Medio Oriente. Estos terroristas no trabajan solos. Desde Afganistán, en la época de la Unión Soviética, hasta el día de hoy, estos terroristas son auspiciados, ayudados, armados, financiados y protegidos mediáticamente, con el objetivo de de masacrar y tumbar a gobiernos que no son afines a los intereses de Occidente, sea en el Medio Oriente, en América Latina o en el mundo entero.

¿Estados Unidos y sus aliados tienen noción real de esta situación?

Lo que pasa es que Occidente, equivocado en su política en Medio Oriente, se da cuenta tarde que está jugando con fuego en una zona llena de petróleo inflamable y de petróleo que es la garantía para solucionar los problemas económicos de Occidente. Ya nadie habla de la salida de Bashar al Assad, nadie habla de un triunfo de estos terroristas internacionales auspiciados por Occidente. ¿Qué dicen Obama y Kerry y Cameron, y otros? ¿Qué es lo que ahora piden para Siria? Seguir armando y enviando ayuda a los terroristas para que haya un balanceo en el terreno y, en consecuencia, en la mesa de conversaciones tengan, estos sectores del terrorismo internacional, una carta para negociar. Volver a la misma situación que planteó el gobierno sirio en un principio. Al problema sirio no se lo puede enfrentar con armas, con destrucción y con sangre. Siria tiene que tener una solución, en primer lugar, entre los sirios, y en segundo lugar, política y pacífica.

¿Cómo se podrían explicar los factores que hoy están jugando en Egipto?

Hoy en día en Egipto no existen esos factores. Si queremos un estudio sincero, profundo y objetivo, tenemos que decir que en Egipto hay dos corrientes, como las hay en cualquiera de los países de Medio Oriente. Existe la corriente que quiere servir a los intereses de Occidente, que son presentados como libertadores y demócratas, pero sin serlos. Y están las fuerzas nacionalistas que pregonan la soberanía, la independencia, la libertad, la reivindicación de las riquezas patrias para el provecho del pueblo. ¿Cuántas veces hemos leído de que ese gobierno adicto a Occidente, de (Hosni) Mubarak por más de treinta años, dejó el país con más del 50% de la población pobre? ¿Quién llevó a los Hermanos Musulmanes al poder? Esa organización fue creada en 1928 en Egipto. Después de ochenta y cinco años de mala oposición que hicieron a lo largo y a lo ancho del mundo árabe, llegan al poder. Lo que desbarataron en ochenta y cinco años de oposición, lo hicieron en doce meses: aumentaron la pobreza, el analfabetismo, la economía quedó en el suelo, se ocuparon en matar uno de los ingresos más importantes en Egipto que es el turismo. Cuando leemos las declaraciones de Kerry, nos preguntamos cómo quedamos. Kerry dijo que el Ejército tuvo que intervenir para enderezar la democracia en Egipto. Eso lo podrían haber logrado impidiendo a su lacayo, el señor (Mohamed) Mursi, llevar a cabo una política totalmente sesgada, adelantar una Constitución totalmente contraria al sentir aplastante de la mayoría egipcia.

No debemos olvidar de que Mursi, en la primera ronda electoral obtuvo cinco millones y medio de votantes, de un total de cincuenta millones. En la segunda ronda logró once millones, es decir que no representaba a la mayoría para hacer una Constitución a su medida y a la medida de su partido, que es excluyente, de corte islámico, pero de un Islam que no tiene nada que ver con el Corán. Es un Islam retrógrado que sólo sirve a los intereses políticos de un sector de la población. Kerry y su gobierno podrían haber impedido estas manifestaciones multimillonarias que llenaron las calles y pedirle al señor Mursi hacer un gobierno de amplitud, porque los demás tienen derechos, sean nasseristas, socialistas, unionistas, de los otros partidos. En Egipto están planteados dos modos de ver la política interna e internacional. Un modo de ver la política como sumisión a los intereses de Occidente y otro punto de vista, de la mayoría de la población, que quiere un Egipto soberano, independiente, que pueda aprovechar sus riquezas patrias y, sobre todo, volver a jugar su rol histórico de liderazgo en Medio Oriente y de equilibrio en una zona llena de contradicciones y de conflictos locales.

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