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miércoles, 14 de agosto de 2013

Operación Israelí Abortada: Implicado en Siria, Hezbolá se Perfecciona

Equipo del Sitio Web de Al Manar


La operación que en adelante se llamará Labbuné consistió en una infiltración israelí en el sur del Líbano perpetrada la pasada semana. Según fuentes oficiales israelíes, esta operación se saldó con un balance de cuatro militares israelíes heridos.

Según el periódico libanés Al Akhbar, fue toda una unidad de infantería, compuesta por un centenar de militares israelíes, y con una vanguardia de ataque formada por unos veinte soldados, los que habrían participado en la operación.

Esta infantería es conocida por estar afiliada a la unidad Seriat Metkal, que recibe órdenes directamente del primer ministro y del Estado Mayor israelí. Denominada “Unidad 269” o unidad de reconocimiento del Estado Mayor General, ella está encargada de misiones especiales.

Esta unidad estuvo encargada de asesinar al dirigente de Fatah en Túnez Jalil al Wazir (Abu Yihad). En estos últimos tiempos, ella tenía como misión la de llevar a cabo misiones especiales en Siria siguiendo la pista del arsenal químico sirio y la transferencia de armas sofisticadas.


Esta unidad de infantería cuenta, entre otras cosas, con una “unidad de espera”, otra de apoyo directo, una tercera de cobertura de fuego y una cuarta de reconocimiento.

Tomada por sorpresa por la explosión de un doble artefacto explosivo, la unidad actuó con rapidez para socorrer a los heridos y asegurar la retirada hacia detrás de la Línea Azul.

Desde el punto de vista topográfico, la región de Labbuneh resulta favorable para una infiltración israelí y hace difícil un contraataque de la resistencia libanesa. Eso podría explicar las razones por las cuales los combatientes libaneses no intervinieron directamente. Debido a su naturaleza abierta y plana y su posición, que domina la ciudad de Tiro y el campo palestino de Albass, por un lado, y el campamento de la UNIFIL, por otro, su importancia estratégica es muy apreciada por los israelíes. Esto es por lo que, durante el trazado de la Línea Azul como frontera provisional entre el Líbano y la Palestina ocupada, los israelíes se esforzaron en vano en situarla detrás de la frontera palestina.

Ante la amplitud de las fuerzas israelíes que participaron en esta operación, se imponen una serie de cuestiones. No parece plausible pensar que se trataba de simples actividades de reconocimiento, espionaje y recogida de información. Las sospechas se dirigen a la eventualidad de un ataque contra un objetivo especial, no identificado.


Como mínimo se trataría de una operación para probar a la resistencia libanesa a fin de comprobar su movilización y disposición en un momento en el que está implicada en Siria.

La respuesta de la resistencia ha sido, sin embargo, contundente. Al tender una emboscada a la unidad israelí con un doble artefacto explosivo, ella ha dicho a los israelíes y a los libaneses: “Nada ha cambiado”, a pesar de las mutaciones sobrevenidas en la región.

Comentando este hecho, un oficial de artillería del Mando del Norte israelí no ocultó su desconsuelo. “La implicación de Hezbolá en Siria no ha anulado su capacidad de movilización”, dijo Yaron Formuza al periódico israelí Yediot Aharonot.

Él prosiguió: “Muy al contrario. Gracias a su participación en los combates en Siria, Hezbolá ha perfeccionado su utilización de diferentes medios de combate y prosigue su preparación para librar una guerra contra nosotros”.

L. Mazboudi

Source: Sitio de Al Manar en Francés