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martes, 11 de diciembre de 2012

En Ausencia de Medidas Políticas, las Armas Hablan en Trípoli




Pese a la existencia ya de quince muertos y 110 heridos, ninguna acción seria ha sido adoptada aún para poner fin a los sangrientos combates que se han desarrollado en la ciudad de Trípoli, en el norte de Líbano, desde hace cinco días.

El presidente de la República, Michel Suleiman, no ha considerado oportuno modificar su agenda y ha realizado una visita oficial a Grecia. Tampoco lo ha hecho el primer ministro, Nayib Mikati, que es diputado por esa región. Los enfrentamientos entre los barrios de Yabal Mohsen (distrito alauí) y Bab el-Tebban (zona sunní), que se prolongan desde hace tres días, también han causado grandes daños a la propiedad de los habitantes de estas áreas, que ya habían sido duramente golpeados por la pobreza.

Las calles han quedado, por lo tanto, a merced de las milicias, que se expresan en forma de disparos de ametralladoras pesadas, granadas y cohetes RPG7 y B10.

Según algunas fuentes no confirmadas de las fuerzas de seguridad, granadas de mortero de 82 mm han caído en Yabal Mohsen por primera vez desde el inicio de los enfrentamientos que periódicamente sacuden Trípoli.

Incluso el ejército libanés, que ha respondido a los disparos procedentes de ambos lados, ha sido incapaz de poner fin a la escalada. Los observadores señalan que la solución sólo puede ser política pero, en este momento, ninguna iniciativa seria ha tenido lugar todavía. La ausencia del mufti de la ciudad, Malik el-Shaar, respetado por todos, no ayuda a mejorar las cosas. El clérigo dijo que permanecería en París después de recibir la noticia de que su vida se encuentra en peligro. Según fuentes bien informadas, la ausencia de una decisión política responde a la voluntad de algunos países árabes que apoyan los salafíes del norte de Líbano y que desean una escalada de la violencia en el Líbano, a partir de Trípoli, contra las fuerzas que apoyan al gobierno sirio.

Estos actores regionales que buscan abiertamente una confrontación entre sunníes y shiíes, han encontrado un pretexto para inflar los ánimos en el drama de Tal Kalaj, donde 14 yihadistas libaneses fueron asesinados en una emboscada del Ejército sirio cuando se dirigían a unirse a los rebeldes. En este marco, el periódico As Safir informó que Siria ha aceptado la repatriación al Líbano de cinco cuerpos de milicianos salafíes. Los restos de los otros nueve serán repatriados en dos etapas posteriores.

Sin embargo, las familias de las víctimas rechazaron la oferta de las autoridades sirias, exigiendo la repatriación de todos los cuerpos a la vez.

Fuentes diplomáticas citadas por Oriente-Le Jour indicaron que la entrega de los restos se efectuará “con total discreción” el sábado, en la frontera con Siria.

Source: Agencias