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sábado, 7 de septiembre de 2013

Francia es un descompuesto país pirata, criminal y sometido a Washington




Los autores de esta caricatura se inquietan de la imagen que da Francia al mundo de simple perrito faldero del presidente gringo.

Ya Karl Marx en su libro “Las luchas de clases en Francia de 1848 a 1850″ denuncia así al gobierno francés de Cavaignac:”Ningún gobierno mas sumiso a Inglaterra“. Cavaignac manda asesinar a 3 mil obreros que se levantan en la insurrección de junio de 1848. Dice Marx que es la “dictadura de la burguesía por medio del sable“. Era un gobierno tirano con el pueblo pero servil ante una potencia mas fuerte como hoy hace el socialfascista Hollande ante Obama.

Marx describe que el opositor Ledrun denuncia en el parlamento al primer ministro Oudin por bombardear Roma en 1849 sin permiso de la Asamblea Nacional violando el artículo 54 de la Constitución. La historia se repite. También el pérfido sionista Hollande quiere bombardear en 2013 Siria sin permiso de la Asamblea.

País cobarde que sabe masacrar civiles desarmados como en Madagascar y Argelia en 1945, que tortura cruelmente a patriotas argelinos en 1960 pero que en 1940 se rindió cobardemente ante Adolf Hitler casi sin combatir y que colaboró ampliamente con el ocupante alemán a la sombra del mariscal Pétain.

Francia está en manos de una burguesía asesina y belicista que ha anegado en sangre recientemente Afganistán, Ruanda, Serbia, Mali, Libia, Costa de Marfil y ahora mismo Siria. Hollande no hace mas que proseguir la política de la socialdemocracia desde 1914 particularmente sangrienta con los pueblos oprimidos del Caribe, África, Mundo árabe, Pacífico y Asia. Los criminales socialfascistas masacraron al pueblo de Vietnam, Camboya, Argelia, Madagascar, Camerún, Guadalupe, Siria, Líbano, Túnez, Marruecos, Nueva Caledonia… En 1956 el presidente socialdemócrata Guy Mollet mandaba atacar a Nasser para castigar que había nacionalizado el Canal de Suez. En 1960 el ministro de justicia socialdemócrata Miterrand, antiguo colaborador del régimen fascista de Vichy, ordenaba guillotinar a los patriotas argelinos del FLN que luchaban por expulsar de su Patria a los sucios invasores franceses cuyas masacres bárbaras contra ese pueblo no tienen cuento.

Está muy orgullosa Francia de su pasado colonial y de toda la sangre que ha vertido para enriquecer a su oligarquía. Sarkozy el asesino de Libia y Costa de Marfil decía que su país no tenía nada de qué avergonzarse aplaudido por todos los lacayos de derecha y de izquierda.

Pero su clase obrera es igual de cómplice y de podrida. Su conciencia, como denuncia el Che Guevara en sus “Apuntes Críticos a la Economía Política”, es “la conciencia de formar parte de los explotadores mundiales…Los proletarios de los países imperialistas reciben las migajas de la explotación colonial y se vuelven cómplices de los monopolistas“. La declaración del 28 de agosto de 2013 del principal sindicato, la CGT, exige nada menos que ejercer todo tipo de presiones sobre el gobierno sirio. Afirma que Siria es escenario de conflicto entre potencias sin mencionar ni una sola vez la heroica resistencia del pueblo y gobierno sirios.

¡Despreciables cómplices del imperialismo!

El antiguamente anticolonialista PCF de los valientes Henri Alleg, Fernand Yveton, André Moine y Georges Boudarel es hoy un blando partido socialdemócrata pacifista. Su líder Pierre Laurent acusa al gobierno sirio de “reprimir la contestación popular que ha tenido el coraje de levantarse en su contra” en los mismos términos inexactos que lo hace el gobierno francés. Estos bandidos han dado por buena la versión de Hollande sobre la responsabilidad de Siria en el empleo de armas químicas.



El sionista ideólogo del régimen francés Henri Levy.

La antigua intelectualidad antiimperialista y anticolonialista de los André Gide, André Malraux, Jean Paul Sartre, Claude Bourdet, Roger Garaudy, Louis Aragon, Jean Suret-Canale y Pierre Vilar son hoy una banda de viles mercenarios aduladores del poder encabezados por el despreciable escritorzuelo sionista Bernard Henry Levy autor intelectual del bárbaro asesinato de Muamar el Gadafi y del implacable bombardeo de Libia. Y otros “mandarines” franceses como el decrépito Alain Touraine, el viejo renegado Edgar Morin, el comunista convertido en anticomunista fanático Stéphane Courtois, el sionista Alain Finkielkraut, el enriquecido Jacques Attali y otros corruptos son realmente asquerosos. Son traidores y canallas como Régy Debray que “cantó” a la CIA la ubicación del Che en Bolivia tras habérselas dado de “gran intelectual” de la guerrilla o como el antiguo maoísta André Glusksman que aplaudía los bombardeos de Yugoslavia en los años 90 y tantos mas.

Los valientes intelectuales revolucionarios del pasado como el escritor Henri Barbusse se han convertido hoy en el miserable Kouchner inventor de las “guerras humanitarias” (guerra imperialista+cinismo parisino).

Las universidades antiguamente centro de grandes investigaciones y recinto de valientes profesores animados por un profundo humanismo como Marie Curie, Althusser, Charles Bettelheim, Maxime Rodinson o Maurice Godelier son hoy vulgares espacios mercantilizados donde se impone la ideología racista e imperialista.

Los grandes monopolios franceses como Total o Suez han vendido grandes paquetes accionariales al criminal emirato de Qatar que no sabe que hacer con el dinero que obtiene de la venta de gas. Francia se convierte así en cómplice y cuasi agente de ese estaducho feudal especializado en financiar grupos terroristas islamistas.

Es por eso que cientos de jóvenes lumpenizados franceses hijos de obreros norteafricanos, desempleados, drogados y delincuenciales, acuden a practicar el terrorismo en Siria en las filas de Al Qaeda tras sufrir lavado de cerebro en las mezquitas francesas que financian Qatar y los sauditas bajo la complaciente mirada de la inteligencia francesa. Si matan soldados y civiles sirios está muy bien porque es lo que Hollande y Fabius quieren hacer en masa. Y si el ejército sirio los mata a ellos bien también porque así Francia se libra de un grupo descompuesto que ellos mismos han creado en su inmundicia moral y su hipócrita ideología de los “derechos humanos”.



Fabius, ministro judío sionista de exteriores francés que abiertamente declara que quiere asesinar a Bashar al Assad.

La prensa francesa está bajo el control de los servicios secretos que envían a sus agentes a escribir columnas. Ya Marx escribe que “la aristocracia financiera…disponía de todos los poderes públicos organizados y dominaba a la opinión publica… mediante la prensa” (“Las luchas de clases en Francia”). El diario “Libération” fundado por el ex maoista Serge July, hoy otro burgués mas, es un libelo belicista. Los banqueros Rostchild siguen dominando a la opinión publica junto a los sionistas como los ministros Pierre Moscovici, Laurent Fabius y Manuel Valls y el lobby sionista CRIF ampliamente influyente.



Hollande, la simple montura de Obama en su guerra colonial contra Siria.

La oposición a la guerra está en manos de la extrema derecha racista del Frente Nacional (FN) lo que es verdaderamente insólito. Grupos pequeños de antiimperialistas espiados y perseguidos por los servicios de seguridad hacen lo que pueden y lamentablemente pueden bastante poco. Mueren aislados como ha pasado recientemente con Garaudy, Henri Alleg y Los activos trotskistas franceses como es habitual apoyan las intervenciones de la OTAN y de Francia contra Siria como antes contra Libia, Iraq, Yugoslavia y otros países martirizados por el país de los “derechos humanos”. El sistema apoya la propaganda de estos grupos para que sigan expandiendo basura en la mente de los ciudadanos. Troskistas notorios como Gilbert Achcar, Olivier Besancenot y Alain Krivine se han convertido en profesionales de la propaganda de guerra contra Siria.

La Francia de hoy es un país realmente repugnante.



El grupo socialdemócrata que ostenta la sigla “PCF” moviendo sus pocos simpatizantes en las poco nutridas movilizaciones contra la guerra. La dirección de este grupo es partidaria de tumbar el gobierno de Bashar.

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By M


Par Mediapart,
http://www.mediapart.fr

Cet homme est à lui seul un secret d'Etat. Jusqu'à récemment, Ziad Takieddine, l'émissaire officieux du clan Sarkozy auprès de plusieurs dictateurs arabes et principal suspect dans le volet financier de l'affaire Karachi, pouvait dormir tranquille. La direction générale de la sécurité extérieure (DGSE) ne dirait rien.

Questionnée en 2010 par les juges de l'affaire Karachi, qui enquêtent sur son rôle d'intermédiaire lors de la vente des sous-marins Agosta au Pakistan, la DGSE a dissimulé l'intégralité de ses informations sur l'activité parallèle de l'homme d'affaires, selon de nouveaux documents et des témoignages recueillis par Mediapart.

Dans une note du 17 février 2010, déclassifiée fin 2010 – et dévoilée par le site Owni –, le service de renseignement français assurait ne disposer sur l'intéressé« que de renseignements parcellaires et anciens, datant du début des années 80, lorsque Ziad Takieddine, alors de nationalité libanaise, travaillait au profit du groupe saoudien Al Amoudi ».

Sa méconnaissance des faits et gestes de l'un des plus intermédiaires les plus puissants du moment apparaît crûment aujourd'hui. La DGSE a ainsi caché l'offre de service adressée par M. Takieddine au patron de ce service, Pierre Brochand, en mai 2005. Dans ce courrier, révélé aujourd'hui par Mediapart, Ziad Takieddine s'engage à communiquer «des renseignements touchant à la sécurité extérieure de la France» à la suite de ses «différentes rencontres avec le colonel Kadhafi en Libye».
Ziad Takieddine en 2002. (C) MediapartZiad Takieddine en 2002. (C) Mediapart
A l'époque, M. Takieddine recourt aux services d'une société d'intelligence économique, Salamandre, qui compte parmi ses administrateurs deux anciens responsables de la DGSE : son ancien patron (entre 1987 et 1989), le général François Mermet, et son ancien directeur du renseignement (entre 1989 et 2000), Michel Lacarrière. D'après ce courrier adressé à la DGSE, c'est M. Mermet qui aurait recommandé Ziad Takieddine auprès de M. Brochand.
Selon des documents en notre possession, Salamandre aurait été rétribuée 150.000 euros pour des conseils relatifs à l'introduction des sociétés françaises en Libye. Le marché concernant le cryptage des communications du régime vendu par le groupe Bull a par exemple été élaboré sur les conseils de Salamandre. Il a donné lieu au versement de 4,5 millions d'euros de commissions occultes à des sociétés de M. Takieddine entre 2007 et 2008.

Takieddine demande un contact direct «de vive voix» au patron de la DGSE
Dans l'affaire Karachi, les juges livrent depuis plusieurs mois un combat acharné, et inégal, contre le secret. A l'automne 2010, le juge Marc Trévidic a demandé la déclassification de 54 documents au ministre de la défense. La Commission consultative du secret de la défense nationale (CCSDN), saisie par le ministre, limite son avis favorable, en décembre 2010, à la levée du secret pour 23 documents parmi lesquels figure la fiche, tronquée, de Ziad Takieddine.

Comme on peut le lire sur cette fiche, la DGSE concède que M. Takieddine«est surtout connu en France comme un intermédiaire agissant principalement sur les marchés de l'armement, au profit des sociétés françaises», et qu'il dispose en France «d'un important réseau relationnel». Pour le reste, elle ne «dispose que de renseignements parcellaires et anciens», et se contente de citer deux articles de presse.
Scan 0020

Les deux articles mentionnés par la DGSE datent de 2004. Et la seule relation politique prêtée – «par la presse» – à Ziad Takieddine remonte à 1994 et s'appelle François Léotard. Pas un mot de ses contacts avec Renaud Donnedieu de Vabres, Brice Hortefeux, Claude Guéant ou Jean-François Copé, dont Mediapart a révélé l'étendue.
La DGSE n'est pas la seule à imposer le secret, puisque la CCSDN joue son rôle. En avril dernier, elle a ainsi refusé au juge Renaud Van Ruymbeke, chargé du volet financier de l'affaire, la déclassification des déclarations fiscales, dites «DAS II Bis», des sociétés Thomson et Sofresa impliquées dans les ventes d'armes au Pakistan et à l'Arabie saoudite. Ces déclarations au fisc – qui se sont interrompues en 2000 après l'adoption des mesures anti-corruption de l'OCDE – contiennent théoriquement les montants des commissions, les noms des intermédiaires, et ceux des autorités politiques étrangères bénéficiaires.

Si le nom de Ziad Takieddine, qui a été l'intermédiaire central de ces marchés conclus en 1994, devrait apparaître dans ces documents fiscaux, il doit aussi figurer dans les fiches de la DGSE. La procédure d'autorisation de la commission interministérielle pour l'étude des exportations de matériels de guerre (CIEEMG), à laquelle ont été soumis les marchés des frégates et des sous-marins à l'Arabie saoudite et au Pakistan, impliquait la vérification de la probité des intermédiaires par la DGSE. Sa fiche du 17 février 2010 s'apparente donc à un habillage grossier. Rien d'étonnant à ce que la DGSE cache aussi l'étendue de ses propres contacts, directs ou indirects avec l'homme d'affaires. Et son offre de collaboration.

En mai 2005, Ziad Takieddine prend un papier à en-tête de sa prestigieuse résidence, et néanmoins dissimulée au fisc, avenue Georges-Mandel, pour écrire à Pierre Brochand, patron de la DGSE depuis 2002. C'est «sur le conseil du général François Mermet», que Takieddine prétend «contacter directement» le chef des services spéciaux. Objectif : lui communiquer«personnellement et de vive voix», des «éléments d'information (...) touchant à la sécurité extérieure de la France», à la suite de ses«différentes rencontres avec le colonel Kadhafi»
Les parrains de Takieddine sont aujourd'hui embarrassés.
Takieddine disait «je suis l'envoyé spécial de Nicolas Sarkozy»

«Ça ne me dit rien», a réagi François Mermet interrogé par Mediapart sur cette prise de contact avec les services spéciaux. C'est à travers la mystérieuse société Salamandre, dont il était l'administrateur, que l'ancien patron de la DGSE avait noué des contacts avec Ziad Takieddine.

Salamandre enquêtait alors sur la présence d'intérêts américains dans Gemplus, fabricant français de cartes à puces, dont Takieddine était l'un des actionnaires minoritaires aux côtés de Thierry Dassault. «L'affaire Gemplus, c'était clean, assure le général Mermet. Mais il voulait faire d'autres opérations qui l'étaient moins.» «J'ai toujours considéré que M. Takieddine était un type infréquentable, et qu'il y avait tout à perdre de le fréquenter, assure de son côté Michel Lacarrière. Je sais qu'il voulait voir le directeur général de la DGSE et qu'il n'avait pas été très bien reçu. Ce monsieur faisait l'important et il se mêlait de tout un tas de choses.»

En réalité, Ziad Takieddine a étroitement associé la société Salamandre à ses projets libyens. Entre 2005 et 2006, le PDG de Salamandre, Pierre Sellier, lui aussi réputé proche des services spéciaux, a littéralement secondé l'homme d'affaires dans ses contacts avec les industriels français pour les conduire en Libye. Deux projets phare, déjà racontés ici par Mediapart, les mobilisent. Faire obtenir à Sagem la rénovation de la flotte aérienne libyenne et au groupe Bull la vente des systèmes de cryptage des communications destinés à protéger le régime libyen du réseau occidental Echelon. Dans la foulée, ils imaginent la création d'un think-tank franco-libyen, dont François Mermet et Michel Lacarrière seraient les membres éminents. Le président de Salamandre étant pour sa part chargé du «secrétariat général (logistique trésorerie opération)».
Si l'affaire Bull se réalise, le think-tank capote, et le dossier Sagem bute sur la résistance des milieux industriels et d'un haut responsable du renseignement. C'est Alain Juillet, conseiller à l'intelligence économique au Secrétariat général de la défense nationale (SGDN) puis à Matignon – il a lui aussi été directeur du renseignement de la DGSE en 2002 et 2003 –, qui s'oppose au projet de Takieddine avec Sagem.

«Takieddine avait été en Libye et il avait lancé avec Sagem un projet de refonte totale de l'aviation libyenne, alors que les industriels français s'étaient entendus pour la remise en état de neuf Mirage,explique Alain Juillet à Mediapart. L'intérêt des industriels était de vendre des Rafale, ce que compromettait l'arrivée de Takieddine. J'ai donc convoqué tous les opérateurs français, et M. Takieddine, et j'ai tapé du poing sur la table.»

Lors d'une réunion avec Alain Juillet, en janvier 2006, Ziad Takieddine défend une dernière fois l'idée d'un«contrat dix fois supérieur» à celui d'une simple remise en vol des Mirage. Les Libyens, expose-t-il,«n'ont jamais exprimé le moindre intérêt pour le Rafale» et demandent «une modernisation complète de leurs aircrafts».

«Il y a eu à l'époque un forcing parce que l'enjeu était important. S'il avait signé la rénovation complète de l'aviation libyenne, cela faisait beaucoup, beaucoup d'argent, poursuit Alain Juillet. Salamandre, dont le général Mermet et M. Lacarrière étaient administrateurs, travaillait indiscutablement avec M. Takieddine. Il n'y a pas de doute là-dessus. A un moment dans l'affaire libyenne, on a vu apparaître Salamandre avec Takieddine.»

Cette bataille libyenne n'a évidemment pas pu échapper à la DGSE. Mais elle a, elle aussi, été dissimilée aux juges. «Takieddine pendant longtemps s'est promené en disant “je suis l'envoyé spécial de Nicolas Sarkozy”, ce qui était très discutable, assure M. Juillet. Mais Takieddine était un intermédiaire reconnu, et qui a joué un rôle important auprès d'un certain nombre de sociétés en se faisant très bien payer. Les sociétés ne sont pas des philanthropes, quand elles payent, c'est qu'elles ont des raisons.»

Mardi, un porte-parole de la DGSE – aujourd'hui dirigée par Erard Corbin de Mangoux, ancien directeur général des services du département des Hauts-de-Seine entre 2006 et 2007, puis conseiller de Nicolas Sarkozy à l'Elysée –, a indiqué à Mediapart qu'elle ne«commentait pas habituellement ce type d'affaires».«Ce que l'on sait a été dit au magistrat», a-t-il assuré. Pierre Brochand, quant à lui, n'a pas répondu à nos messages.
http://www.mediapart.fr/dossier/france/les-documents-de-takieddine