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sábado, 14 de septiembre de 2013

La Inteligencia militar de Estados Unidos involucrada en el ataque químico en Siria

En Estados Unidos, los secretarios de Estado se suceden y todo indica que también se parecen. Después de la «ampolleta de ántrax» que mostró Colin Powell a los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU, John Kerry ilustró ante los congresistas estadounidenses el gran número de victimas «del ataque químico de Assad» mostrándoles una foto de 2003. ¿Falta de imaginación o absoluto desprecio por la inteligencia ajena? 


Como prueba del «ataque químico de Assad», el secretario de Estado John Kerry presentó el 30 de agosto de 2013 esta imagen del fotógrafo de AP Marco di Lauro captada… en 2003 y en Irak.

La situación en Siria acapara la atención de los medios de prensa del mundo entero. Otra «intervención humanitaria» de Estados Unidos puede llevarse a cabo pronto. El Pentágono anunció que se encuentra listo a atacar Siria para castigar a Bachar al-Assad y al ejército sirio por el supuesto ataque con armas químicas en contra de civiles.

Mientras tanto, ha aparecido en internet nueva evidencia de que la Inteligencia de Estados Unidos está involucrada en el ataque químico perpetrado cerca de Damasco el 21 de agosto de 2013.

La nueva filtración viene de un hacker que obtuvo acceso a la correspondencia de la Inteligencia estadounidense y publicó correos electrónicos privados del coronel Anthony J. MacDonalds, director general de personal de la Oficina de Planes y Operaciones del jefe adjunto de la Inteligencia de Estados Unidos.

En un intercambio de correos electrónicos registrado el 22 de agosto de 2013 –o sea, al día siguiente del ataque químico– con el analista civil del ejército de Estados Unidos Eugene P. Furst, se observa que Furts felicita al coronel MacDonalds por el éxito de la operación y le menciona el artículo sobre el ataque químico publicado en el Washington Post, cuyo vínculo incluye en su mensaje electrónico.

 

E. FURST: Por cierto, vi tu último triunfo, te felicito. Buen trabajo. [1]

«Como ves, estoy lejos de eso ahora, pero sé que nuestros muchachos hicieron su mejor esfuerzo», le responde el coronel MacDonalds. [2]


Otro intercambio de correos electrónicos privados, esta vez entre la esposa del coronel MacDonalds, Jennifer MacDonalds, y su amiga Mary Shapiro revela que el coronel no mantenía la boca cerrada en el dormitorio:

 

M. SHAPIRO: Ahora no logro dejar de pensar en el terrible ataque con gas en Siria. ¿Viste a esos niños? Realmente lloré. Fueron envenenados, murieron. ¿Cuándo va a terminar eso? Yo veía sus rostros en sueños. ¿Qué te dijo Tony acerca de esto?

J. MACDONALDS: Yo también lo vi y me dio mucho miedo. Pero Tony me consoló. Él me dijo que los niños no fueron lastimados, fue hecho para las cámaras. Así que no te preocupes, querida.

M. SHAPIRO: Sigo pensando en esos niños sirios. Gracias a Dios que están vivos. Espero que les hayan dado alguna clase de regalo o algo de dinero. [3]

A traves del diálogo de la esposa del coronel MacDonalds con su amiga queda claro que el video donde aparecen los niños asesinados en el ataque químico cercano a Damasco fue realizado por la inteligencia de Estados Unidos.

Esta información aporta nueva luz sobre la confesión de la administración de Estados Unidos de que «había indicios tres días antes de que un ataque [el de 21 agosto] se acercaba».

Como escribió Joseff Budansky en GIS/Defense & Foreign Affairs:

«El 13 y el 14 de agosto de 2013, fuerzas opositoras patrocinadas por Occidente en Turquía comenzaron los preparativos para una incursión militar irregular a gran escala. Encuentros iniciales entre importantes jefes militares de la oposición y representantes de Qatar, Turquía y la Inteligencia de Estados Unidos [“Mukhabarat Amriki”] tuvieron lugar en la guarnición militar turca de Antakya, provincia de Hatay, utilizada como puesto de mando y guarnición del Ejército Libre Sirio (ELS) y sus patrocinadores extranjeros. Muy altos jefes militares de la oposición que llegaron de Estambul informaron a los comandantes regionales sobre un recrudecimiento inminente del conflicto debido a “un acontecimiento que modificará el desarrollo de la guerra” y que probablemente llevaría a Estados Unidos a liderear una campaña de bombardeos contra Siria.» [4]

Esa misma fuente señala:

«El 24 de agosto de 2013, comandos [gubernamentales] sirios operaron siguiendo información de inteligencia sobre los posibles responsables del ataque químico y ocuparon una serie de túneles de los rebeldes en el suburbio de Jobar, en Damasco. Durante el combate, varios cilindros de material toxico fueron alcanzados por las balas y soldados [gubernamentales] sirios sufrieron asfixia por lo que “algunos de los [soldados del gobierno] afectados se encuentran en estado crítico”.

El comando [gubernamental] logró tomar un almacén de la oposición que contenía barriles llenos con las sustancias químicas necesarias para fabricar “sarín casero” y equipamiento de laboratorio, así como grandes cantidades de máscaras antigás. El comando [gubernamental] sirio capturó también dispositivos explosivos, proyectiles de RPG [lanzacohetes ligeros personales] y obuses de mortero. Ese mismo día, al menos 4 combatientes del Hezbollah que operaban en Damasco cerca de la Ghouta fueron afectados por sustancias químicas, al mismo tiempo que la unidad de comandos [gubernamentales] sirios afectada mientras exploraba los túneles de los rebeldes en Jobar. Tanto las fuerzas [gubernamentales] sirias como el Hezbollah estaban actuando en correspondencia con información de inteligencia que habían recibido sobre los verdaderos autores del ataque químico.» [5]

Muestras de las sustancias toxicas halladas por los soldados del gobierno sirio fueron enviadas a Moscú para su análisis detallado.

La información descubierta y ya publicada indica claramente que la administración de Estados Unidos está tratando de crear un pretexto para lanzar un ataque militar contra Siria.

La más reciente revelación de que el secretario de Estado John Kerry usó una foto tomada en Irak en 2003 para ilustrar la gran cantidad de «Víctimas sirias del ataque con gas» como justificación de su mensaje bélico al Congreso de Estados Unidos [Ver esa foto al principio de este mismo artículo.NdlR.] brinda aún más evidencia de que la «información de inteligencia» que están presentando los partidarios de la guerra no tiene bases reales o es simplemente falsa.

La mayoría de la gente de todo el mundo comprende ahora perfectamente la clase de juego sucio se está llevando a cabo en su nombre. El parlamento británico ya reflejó [mediante su voto] la exigencia de su opinión pública, claramente expresada y contraria a una guerra suicida en el Mediterráneo. ¿Mostrarán la misma prudencia y sentido común los legisladores estadounidenses?

Fuente

Oriental Review (Russia)