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martes, 3 de diciembre de 2013

12 muertos en enfrentamientos entre grupos takfiris y alauíes en Trípoli. El Ejército libanés toma el control de la ciudad de Trípoli durante seis meses



Los enfrentamientos se han reanudado entre los grupos armados takfiris apoyados por las fuerzas del 14 de Marzo, por un lado, y el Ejército y alauíes residentes en el barrio de Yabal Mohsen, en Trípoli. Los combates estallaron en la noche del sábado al domingo.

Durante los choques, los combatientes utilizaron cohetes B7 y B10 así como obuses de morteros y ametralladoras en varios barrios de la ciudad, incluyendo Goraba, Zahriyeh, Suk el Qameh, Rifa, Americanos y Mankubin.

Unidades del Ejército respondieron a los ataques con disparos.

Las tensiones se calmaron el domingo por la mañana, pero los francotiradores emboscados han proseguido sus acciones atacando cualquier blanco en movimiento, sobre todo en la autopista internacional de Trípoli, la cual ha permanecido cerrada.

El balance de los enfrentamientos ha sido de 12 muertos y decenas de heridos, incluyendo 8 militares.

El Ejército detiene a varias personas

Por su parte, el corresponsal de la agencia ANI en Trípoli informó el domingo que el Ejército libanés registró la tienda de Hatem Yanzarli, situada en el mercado de pescados del centro de la ciudad, y arrestó a varias personas, incluyendo uno de los jefes de los grupos armados que han disparado contra los soldados del Ejército.

Hezbolá acusó el sábado a los partidos del 14 de Marzo de cubrir los actos de los grupos armados salafistas residentes en el barrio de Ben Tebbaneh. Estos últimos han atacado en los últimos días a obreros y funcionarios de Yabal Mohsen sólo por ser de una confesión diferente, es decir, alauíes.

Arabia Saudí ha sido acusada igualmente de apoyar a los grupos takfiris en Trípoli.

El Ejército libanés toma el control de la ciudad de Trípoli durante seis meses


El gobierno libanés ha ordenado que la ciudad costera de Trípoli, en el norte del Líbano, sea colocada bajo el control del Ejército durante seis meses mientras el número de muertos producto de los choques continúa elevándose.

“Ha sido decidido que, por un período de seis meses, el Ejército se encargue de todas las medidas necesarias para restaurar la seguridad”, dijo la Oficina del primer ministro Nayib Mikati el lunes. Entre las medidas puestas en práctica está la de poner a todos los servicios de seguridad bajo el mando del Ejército.

“Cada día, observo la querida ciudad que sufre, incendiada, y a sus hijos muertos por los malhechores que la han tomado como rehén”, afirmó Mikati en un comunicado. Ella es rehén de aquellos que hicieron saltar las mezquitas y que matan a inocentes y a viandantes que salen a buscar el pan cada día”.

“Ante esta realidad dolorosa, me encuentro obligado a hacer frente a todas mis responsabilidades”, dijo el primer ministro que añadió que “lo más importante para mí en este período es proteger la ciudad y sus propiedades y reducir el derramamiento de la sangre de los inocentes”, afirmó.

El Ejército ha colocado puntos de control y reforzado la seguridad en la ciudad.

Salafistas contra alauíes

Los combates que tuvieron lugar el sábado entre los barrios de Bad el Tebbané, que cuenta con una fuerte presencia salafista, y el de Yabal Mohsen, habitado por alauíes, se han intensificado en estos últimos días, en que decenas de obuses cayeron sobre zonas residenciales.

Esta nueva ola de violencia era previsible después de la multiplicación de las agresiones de carácter sectario llevadas a cabo contra habitantes alauíes en Yabal Mohsen. Estos últimos fueron agredidos por desconocidos que les han disparado balas en los pies.

“Algunos medios han intentado situar el inicio de esta nueva ola de violencia el jueves pasado, cuando banderas sirias fueron izadas en Yabal Mohsen. Sin embargo, las agresiones contra los habitantes de ese barrio comenzaron varios días antes”, afirmó una fuente de seguridad que pidió el anonimato.

En esta ocasión sin embargo, los militares fueron también objeto del ataque de los grupos radicales de Trípoli. Un soldado resultó muerto por un francotirador y varios otros resultaron heridos.

Mientras tanto, el clérigo salafista Dai al Islam al Shahhal acusó a Mikati de “vender” Trípoli señalando que la decisión tomada por el gobierno libanés “va dirigida contra los sunníes”. “Buscaremos derrocar ese gobierno”, dijo.

Hasta el momento, los enfrentamientos han dejado un saldo de 15 muertos y 40 heridos, incluyendo mujeres, adolescentes y ancianos.

Source: Sitios Web 03-12-2013