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jueves, 20 de marzo de 2014

Mensaje del Líder Supremo con motivo del Año Nuevo iraní. Siete ‘S’ de alegría sobre la mesa del Noruz

Mensaje del Líder Supremo con motivo del Año Nuevo iraní




En el nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso


¡Oh Dios, que transformas los corazones y la percepción!

¡Oh Dios, que administras el día y la noche!

¡Oh Dios, que transformas los años, los corazones, el poder y las circunstancias!

¡Cambia nuestra condición a la mejor de las condiciones!

¡Oh Dios! tu bendición para la mejor mujer del mundo, Fátima az-Zahra, (la paz sea con ella), hija del profeta Mohamad (que la paz y bendiciones sean para él y su familia) sus padres, sus descendientes.

¡Oh Dios! Sé para tu vali (representante), el Hazrat Huyyat ibn Hasan (duodécimo Imam de los musulmanes chiíes), que tus bendiciones sean con él y sus padres, en esta hora y en toda hora, Protector, Defensor, Guía, Auxiliador, Orientador y Guardián, hasta que le hagas habitar en tu tierra, siendo obedecido, y le hagas disfrutar en ella largamente.

¡Oh Dios! Acelera su llegada y colócanos entre sus compañeros, seguidores y chiíes.

Felicito el año nuevo a todos nuestros queridos compatriotas, a todos los iraníes en todo el país y en cualquier parte del mundo en que se encuentren. En particular, felicito a los familiares de los mártires, a los veteranos de guerra, a sus consortes y a todos los individuos que han prestado y prestan servicios en el camino del Islam. También felicito a todas las naciones que valoran el Noruz.

Este año nuevo coincide con las jornadas en que se conmemora el martirio de la Hazrat Fátima az-Zahra (P). Debido a esta coincidencia, si Dios quiere el pueblo será bendecido con las directrices y enseñanzas de la Hazrat Fátima az-Zahra (P), y quedará iluminado por las directrices divinas otorgadas a todos pueblos a través de ella y la familia del profeta del Islam (P).

El paso de los años debe aportar experiencia y perspicacia para nosotros. Hay que aprender del pasado y mirar hacia el futuro con los ojos abiertos y el corazón consciente y, así, podremos decidir respecto al futuro.

Ruego a Dios que en este año nuevo otorgue a todos los queridos iraníes salud, buen ánimo, seguridad, tranquilidad espiritual, progreso y felicidad. Esperamos que Dios otorgue alegría y dinamismo a los jóvenes. A nuestros hombres y mujeres una firme voluntad en el camino correcto para alcanzar la gloria. A nuestros hijos felicidad y salud, y a nuestras familias, seguridad y cariño.

Debemos recordar el pasado para aprender las lecciones y mirar hacia futuro para programar y tomar decisiones.

El año que acabó fue calificado como el de ‘la epopeya política y económica’. Gracias a Dios, la epopeya política se realizó de la mejor manera en diferentes campos: en las presidenciales (celebradas en junio), en las grandes marchas, en la presencia del pueblo en diferentes campos, además de las actividades y esfuerzos realizados por parte de las autoridades y todo el pueblo durante el año que terminó. Un año en que la transición del Gobierno y el cambio de poder se realizaron con calma y la máxima seguridad en el país y, gracias a Dios, surgió un nuevo eslabón en la larga cadena gerencial del país.

En cuanto a la epopeya económica, ésta no se materializó de la manera esperada. Se realizaron algunos y respetados esfuerzos pero aún tenemos por delante la gran tarea que deberá materializar la epopeya económica. Tarea que estamos obligados a realizar. La economía es un tema principalmente importante para nuestro país y nuestro pueblo.

Gracias a Dios, a finales del año 1392 (del calendario solar) se allanó la infraestructura ideológica para la epopeya económica. Fueron anunciadas las políticas de una economía de resistencia y el terreno está preparado para que, si Dios quiere, se realicen los esfuerzos necesarios en este campo.

Al tener en cuenta el panorama del año 1393, en mi humilde opinión, tenemos dos asuntos importantes por delante: el tema de la economía y el de la cultura. Debemos esforzarnos en ambos campos. Se trata de un esfuerzo conjunto entre las autoridades y el pueblo. La presencia del pueblo es primordial para construir la vida y el futuro. Por lo tanto, además de la dirección de las autoridades, la presencia del pueblo es requerida en estos sectores, es decir, en los campos económico y cultural. Sin la presencia del pueblo no se puede hacer nada y no se cumplirá el objetivo. El pueblo, con firme voluntad nacional, puede desempeñar un papel importante. Y las autoridades, para poder llevar adelante su tarea correctamente, necesitan el apoyo del pueblo. De esta forma, poniendo su confianza en Dios, siguiendo las directrices divinas y contando con el apoyo popular, las autoridades podrán actuar con firmeza en los campos cultural y económico.

Si Dios quiere, daré mayores explicaciones al respecto en el discurso del día viernes al pueblo de Irán. Entonces, en mi opinión, lo que tenemos por delante este año nuevo es realzar la economía, que debe mejorar con el apoyo de las autoridades y el pueblo. Por otro lado, lo referente a la cultura que, también, con la ayuda del pueblo y las autoridades, deberá orientar la senda de nuestro país y del pueblo. Razón por la cual, denomino lema de este año al de la “Economía y Cultura, vinculadas a la Voluntad Nacional, y a una Gerencia Eficaz".

Ruego a Dios que ayude tanto al pueblo como a las autoridades para que puedan realizar sus deberes en este sentido, y conceda al alma de nuestro Imam Mahdi (que Dios acelere su aparición) felicidad y satisfacción por nuestras acciones y que las almas puras del fundador de la República Islámica, el Imam Jomeini (que Dios lo tenga en su Gloria) y de nuestros mártires estén satisfechas con nuestras acciones.

La paz, la misericordia y las bendiciones de Dios sean con todos ustedes.

Siete ‘S’ de alegría sobre la mesa del Noruz
 

Hoy a las 16:57:07 (GMT) los iraníes, junto con todos los persahablantes reciben el año 1393 de la hégira solar. Una de las antiguas costumbres persas a la hora de llegar el año nuevo es reunirse en torno al Sofre Haft Sin (mesa en la cual se colocan 7 elementos cuyos nombres comienzan con la letra ‘ese’).

Los elementos muy comunes son: 

1. Sabze (brotes de legumbres: símbolo de renacimiento)
2. Senyed (fruto del árbol del loto: símbolo de fertilidad y amor)
3. Sib (manzana: símbolo de salud)
4. Serke (vinagre: símbolo de madurez y paciencia)
5. Somaq (zumaque: símbolo de amanecer, por su color)
6. Sir (ajo: símbolo de medicina y salud)
7. Sekke (moneda: símbolo de prosperidad y riqueza)

Estos elementos van acompañados con el Corán, para los musulmanes, el libro de Poemas de Hafez (famoso poeta iraní) y el espejo (que simboliza la reflexión de los hechos del ser humano).

mrg/ktg/hnb