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viernes, 7 de febrero de 2014

Arabia Saudí condena a periodista que dijo que Al Qaida era una creación saudí. Aumenta a siete el número de decapitados en Arabia Saudí




Un tribunal saudí ha condenado a un periodista de esa nacionalidad, Waydi al Gazzawi, a 15 años de prisión por haber “desacreditado al rey y dañado la reputación del reino en unas declaraciones televisadas”, haber “sembrado la discordia en el seno de la sociedad” y “atentar contra el prestigio del Estado y sus instituciones”.

Este periodista ha “pretendido que el terrorismo de Al Qaida es una fabricación saudí y un producto del reino y que el reino atenta contra los derechos de sus ciudadanos y les priva de ellos”. Las autoridades saudíes acusan al periodista de “producir, grabar y enviar secuencias de este programa, que atenta contra el orden público, a través de Internet”.

El tribunal penal ha impuesto igualmente al periodista una prohibición de viajar fuera del reino durante 20 años a partir de la fecha del fin de su pena de prisión. El tribunal también condenó al periodista por “haberse comunicado con una parte enemiga del reino en 2009 y haber recibido de ella una suma de dinero”, señaló la agencia saudí Was, que no menciona el nombre del país en cuestión.

Sin embargo, medios locales afirman que Gazzawi fue acusado de recibir sumas de dinero de la Libia de Muammar el Gadafi en 2009, una época en que reinaban las tensiones entre Trípoli y Riad.

Source: Agencias

Aumenta a siete el número de decapitados en Arabia Saudí este año



Las autoridades saudíes decapitaron a dos ciudadanos el martes después de condenarlos por dos asesinatos separados, dijo el Ministerio del Interior saudí. Estas ejecuciones elevan a siete el número de decapitaciones en el reino este año.
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Abdulilá al Otaiba fue ejecutado en la ciudad de Taif después de ser condenado por apuñalar a un miembro de su propia tribu hasta la muerte, dijo el ministerio en una declaración reproducida por la agencia de noticias SPA.

Nasser al Qahtani fue ejecutado en la región de Asir, en el suroeste del país, después de haber sido sentenciado por otro asesinato, señaló el ministerio en otro comunicado.

Arabia Saudí decapitó a 78 personas en 2013, según AFP. Muchos de los ejecutados son trabajadores extranjeros de recursos limitados.

El pasado año, la Alta Comisión de la ONU para los Derechos Humanos denunció un “fuerte incremento en el uso de la pena capital desde 2011 en el reino.”

Según Amnistía Internacional, el número de ejecuciones en Arabia Saudí ascendió de 27 en 2010 a 82, incluyendo 28 extranjeros, en 2011. En 2012, el número de ejecutados fue de 79, incluyendo 27 extranjeros.

El asesinato, la violación, el robo a mano armada, el tráfico de drogas, la apostasía y la magia son delitos que se castigan con la decapitación en Arabia Saudí, una monarquía absolutista, que es una fiel aliada de Occidente en la región del Golfo.

Los gobiernos occidentales no han criticado nunca los salvajes métodos de ejecución en el reino wahabí.

Source: Agencias

Nueva ley saudí considera “terroristas” a los que pidan cambios



Las acciones que pongan en peligro la unidad de Arabia Saudí, causen desórdenes públicos, pidan cambios o difamen la reputación del estado o el rey serán consideradas como “terrorismo”, según una nueve ley que ha entrado en vigor en el reino del Golfo.

La nueva legislación fue ratificada por el rey Abdulá el sábado después de haber sido aprobada por el gobierno el pasado diciembre, tras la propuesta inicial del Ministerio del Interior y del Consejo de la Shura, un órgano consultivo.

La ley define el terrorismo como “cualquier acto llevado a cabo por un delincuente que busque perturbar el orden público... socavar la seguridad... o la estabilidad del estado... poner en peligro la unidad nacional... o suspender la ley básica del gobierno o algunos de sus artículos”, según el texto citado por Human Rights Watch.

También serán considerados terroristas aquellos que “insulten la reputación del estado o su posición... inflijan daños a las instituciones públicas o sus recursos o aquellos que intenten obligar al gobierno a que realice una acción o impedirle que lleve a cabo otra, o que amenacen con llevar a cabo actos o incitaciones que conduzcan a tales propósitos”.

Esta legislación permite a las fuerzas de seguridad arrestar y detener a sospechosos durante un período de hasta seis meses con la posibilidad de extenderlo otros seis meses. Los sospechosos podrán permanecer incomunicados durante 90 días sin la presencia de un abogado. También permite el registro de los domicilios de los sospechosos sin orden judicial.

La nueva legislación permite también la vigilancia de Internet y las escuchas telefónicas sin orden judicial.

Cuando la legislación fue aprobada en diciembre, HRW condenó el intento del régimen saudí de limitar la libertad de expresión y criticó la ley por su definición muy ambigua y extensa del terrorismo.

“Las disposiciones legales vagas y de amplio significado no pueden ser la base para violar una amplia serie de derechos fundamentales”, dijo HRW en un comunicado. “La negativa de Arabia Saudí a permitir la participación de los ciudadanos en los asuntos públicas y a aceptar la libertad de religión, reunión, asociación y expresión así como la sistemática discriminación contra las mujeres exceden cualquier noción de limitaciones justificables.”

Los activistas están preocupados por la posibilidad de que la ley sea utilizada para silenciar a la oposición liberal en el país, señaló el disidente saudí Abdul Aziz al Shubaili, de la Asociación Saudí por los Derechos Civiles y Políticos (HASEM), que describió la ley como “catastrófica”.

“Si yo pidiera la liberación de alguien de prisión por haber estado más tiempo en ella del que cubre su sentencia, podría ser juzgado por “pedir al estado que realice una acción”, dijo Shubaili. “Cuando pido una monarquía constitucional, podría ser acusado de terrorismo”.

“Ellos te considerarán terrorista porque pides al reino que haga algo que no quiere hacer”, añadió.

El investigador de HRW Adam Google señaló que “la nueva ley es draconiana en el espíritu y en la letra y hay muchas razones para temer que las autoridades están dispuestas a utilizarla contra los disidentes pacíficos”.

Las mujeres saudíes que no tienen el derecho a conducir podrían ahora ser acusadas de “terroristas” por perturbar el orden público al desafiar la prohibición de conducir que sufren, y hacer frente al castigo correspondiente, según la nueva ley. En octubre, surgieron imágenes en Internet de mujeres saudíes en vehículos conduciendo por la ciudad como parte de una protesta unificada.

Source:

http://www.almanar.com.lb/spanish/main.php