11 personas buscadas por INTERPOL


martes, 29 de octubre de 2013

Sayyed Nasralá: Arabia Saudí está encolerizada. Su apuesta en Siria ha fracasado

Yusuf Fernandez


El secretario general de Hezbolá, Sayyed Hassan Nasralá, ha fustigado el papel de Arabia Saudí en la crisis siria y señaló que este país es el único que actúa para torpedear un arreglo político basado en la Conferencia de Ginebra.

Durante un discurso pronunciado a través de videoconferencia desde el Hospital de Rassud al Akram para celebrar sus 25 años de funcionamiento, él hizo un llamamiento a esta monarquía para que se adhiera a la realidad de los hechos y apoye un arreglo político para evitar a todos los países de la región más sufrimiento y destrucción. Según él, incluso la causa palestina ha quedado dañada por esta postura saudí.

Dirigiéndose a las fuerzas del 14 de Marzo, Su Eminencia les pidió que se consagren a una solución de los temas libaneses espinosos con independencia de los acontecimientos relativos a la crisis siria. Él les aconsejó que acepten la fórmula de repartición de los puestos ministeriales 9-9-6 para que sea posible la formación del próximo gobierno antes de que los cambios en curso hagan cambiar la postura de Hezbolá.

Las ideas principales del discurso:

La liberación de los rehenes de Azaz

Voy a comenzar por el tema de la liberación de los libaneses secuestrados en Azaz. Yo les felicito por su libertad y su retorno a la patria y felicito a sus familias por la paciencia que han demostrado y por el recibimiento que dispensaron a los liberados a su regreso. Sin embargo, ésta es también la ocasión de abrir todos los otros dossieres de este tipo y que son siempre una fuente de preocupación para los libaneses. Nosotros deseamos igualmente la liberación de los dos obispos sirios secuestrados en Siria.

Es la escuela de la Resistencia la que rehúsa a dejar a sus detenidos o los cadáveres o restos de sus mártires y caídos en poder de los enemigos. Es así también como hemos adquirido la reputación de un país que se respeta.

Miles de libaneses desaparecieron después de la invasión israelí de 1982 y ¿quién es el responsable? ¿Las milicias libanesas colaboracionistas, los militares israelíes? Según el Derecho Internacional, es el estado ocupante el que es el responsable, pero este dossier está dormido y nadie lo evoca.

Tenemos a 17.000 personas, incluyendo 4 diplomáticos iraníes, desaparecidas en el suelo libanés. ¿Quién sigue esos dossiers? Hace falta una solución definitiva. Una decisión fue tomada en este tema por el gobierno de Selim el Hoss, pero después este asunto fue abandonado. Estos dossiers deben ser seguidos por los responsables oficiales.

En el affaire de Azaz recordemos que hubo un primer intento de liberación, cuando enviamos los aviones y pronunciamos discursos, pero ellos no fueron liberados, lo cual francamente nos sorprendió. La identidad de los secuestradores es desconocida. ¿Se trata de yihadistas o de simples delincuentes, de independientes o de individuos al servicio de países regionales? Es necesario revelar su identidad. Es el derecho de las víctimas.

Es verdad que fuimos muy prudentes en este asunto porque temíamos por la vida de los secuestrados, pero ahora que son libres, el tema no ha terminado. Es preciso saber quién les secuestró y cuál era el propósito de su secuestro. Quedan sombras oscuras en este asunto, que todo el mundo debe conocer. Las razones esgrimidas (por los secuestradores, es decir, la liberación de un grupo de militantes sirios) no son ciertas. Estas máscaras deben caer.

La evolución en Siria


En lo que respecta a la crisis siria, que ejerce una gran influencia sobre el Líbano en todos los terrenos -político, de seguridad, económico y social- quiero decir lo siguiente:

Un grupo político en el Líbano ha decidido vincular todo lo que pasa en nuestro país a la crisis siria y está torpedeando la vida política libanesa a la espera de lo que pueda pasar y con la esperanza de que el gobierno sirio sea derrocado. Algunos sueñan con volver al Líbano pasando por el aeropuerto de Damasco y esperando que Siria cambie su rumbo. Y creen que ello reforzará sus planes para eliminar a los demás del escenario libanés.

No quiero entrar en esta controversia interminable de acusaciones y contraacusaciones que tienen lugar en el Líbano. Los libaneses saben por sí mismos quien torpedea la vida política en el Líbano, quien impide la formación del gobierno, quien envenena la vida parlamentaria y quien impide que el actual gabinete tome decisiones.
Con respecto a Siria, quiero decir que acontecimientos importantes tienen lugar en ese país así como en la región y en el mundo.

Sobre el terreno, la evolución está marcada por un avance del Ejército sirio y de las fuerzas populares que lo sostienen. Esto da fe de la impotencia de los grupos armados para cambiar los hechos sobre el terreno, que son favorables para el gobierno, incluyendo las luchas intestinas que han estallado en el seno de las propias milicias así como el cambio de opinión dentro de Siria, en el mundo árabe y en el seno de la opinión internacional. Esta evolución excluye todo ataque militar contra Siria. También hay que citar la incapacidad de la oposición para unirse y el desmantelamiento del frente de apoyo de que había disfrutado.

Arabia Saudí encolerizada

Sin embargo, algunos no siguen más que a sus deseos.

De este modo, cuando el mundo entero está convencido de que no habrá una solución militar y que la solución política es la única posible por medio del diálogo sin condiciones previas...

Cuando todos hablan de que Ginebra-2 abre nuevos horizontes y cuando todos los pueblos de la región, particularmente dañados por la crisis siria, apoyan la adopción de un arreglo político...

sólo un estado de la región está encolerizado.

No quiero plantear una controversia con ese estado, pero todo el mundo sabe ya que se trata de Arabia Saudí, que da muestras de una gran irritación.

El hecho de haber enviado a decenas de miles de combatientes de todos los confines del mundo, de haber enviado armas de todos los calibres, de haber proporcionado una financiación de casi 30.000 millones de dólares a estos grupos armados, sin olvidar las campañas políticas y mediáticas, no ha servido de nada.

Todo tipo de apoyo ha sido suministrado a estas fuerzas locales, regionales e internacionales que quieren derribar al gobierno sirio, pero ha sido en vano.

La región no puede recuperar la estabilidad porque hay un estado que está irritado y que intenta torpedear la conferencia de paz de Ginebra-2.

Lo que se escucha en Siria sobre el cambio de rumbo en el seno de las milicias (y su oposición a la conferencia) no es más que una manifestación de estos intentos para abortar la solución política, lo que significa que más destrucción y secuelas se producirán en todos los países de la región y, sobre todo, para la causa palestina.

Esta obstinación (saudí) no tiene ningún futuro.

Antes de que sea demasiado tarde

El diálogo es una ocasión para todos. Hace falta ponerlo en marcha antes de que sea demasiado tarde. Os aconsejo que no lo desperdiciéis puesto que lo que se produciría, en tal caso, no será de vuestro interés. Os aconsejo que vayáis hacia el diálogo político sobre Siria antes de que sea tarde.

Para todos aquellos que sufren por todos los males que soporta Siria, ellos deben levantar su dedo acusador contra los que impiden una solución política. Ellos son conocidos y muestran su postura abiertamente. Incumbe a toda la nación el impedirles llevar a cabo sus actos.

En lo que se refiere a la situación libanesa, yo aconsejo a ciertos partidos que dejen de lado el tema de Siria.

Hasta el momento aceptamos la fórmula de gobierno basada en un reparto de 9-9-6, pero si las condiciones cambian podría ser que la rechacemos. No amenazo a nadie, pero si doy consejos.

Aquel que intenta volver a Líbano a través del Aeropuerto de Damasco (en alusión al líder de la Corriente del Futuro, Saad Hariri), esté ahora donde esté (en París o en Riad) le digo que su único acceso para volver al Líbano es a través del Aeropuerto Internacional Rafiq Hariri de Beirut.

Hace dos años dije en un discurso que el campo del 14 de Marzo había realizado su apuesta sobre 5 o 6 temas muy sensibles en la historia del Líbano y fracasó. Ahora os digo que habéis apostado por un cambio en Siria y vais a perder una vez más.

Os pido que volváis a los dossiers libaneses internos: el del petróleo, el de la ley electoral, las elecciones legislativas o presidenciales y todo el resto de temas suspendidos.

El Líbano hace frente a una parálisis general y todo el mundo lo siente.

Nuestro equipo ha aceptado la repartición de los puestos del gabinete en base a la fórmula 9-9-6, pero vosotros la rechazáis porque no queréis darnos el poder de vetar ciertas decisiones en el seno del Gobierno. Sin embargo, la formación de un nuevo gobierno permitiría relanzar la toma de decisiones por parte del Parlamento y del Gobierno. Todas las decisiones pueden ser tomadas por mayoría de dos tercios, menos aquellas que precisen de una mayoría superior.

Dos posibilidades ante los libaneses


De este modo, me dirijo a los libaneses y quiero decir que dos eventualidades se presentan ante ellos: la primera es la continuación de la parálisis de la vida política, como sucede en la actualidad. La segunda es que seáis (los miembros de la coalición del 14 de Marzo) más modestos. Nosotros hemos admitido los nueve ministerios, lo cual que no refleja nuestra proporción real (en el seno del Parlamento y de la población). Aceptad vosotros esa fórmula también. De este modo, la vida política se reanudará al menos en lo que respecta a las tres cuartas partes de las decisiones que el país debe tomar y en las que puede haber un acuerdo, mientras que una cuarta parte podría ser objeto de desacuerdos.

Si insistís en vuestra negativa, os imputaremos la responsabilidad de las consecuencias que tengan lugar. ¿Está permitido que, por consideraciones no constitucionales, paralicéis la vida en el Parlamento y que obstaculicéis las decisiones gubernamentales en cuestiones que no suponen ningún problema, como el tema del petróleo y de la seguridad en Trípoli? Quiero mencionar aquí también la presión saudí en contra de una solución sobre el trasfondo de odios comunitarios y confesionales.

El petróleo y la seguridad

Existen dos temas esenciales y que no admiten ninguna dilación. El primero es el del petróleo, que es objeto de pillaje y que debe ser arreglado lo antes posible. En caso contrario, se producirá una pérdida sustancial de derechos para los libaneses.

Está también la cuestión de los dolorosos sucesos de Trípoli.

En este último tema, la única solución es una decisión del Gobierno, apoyada por la luz verde de las diferentes fuerzas políticas libanesas, que permita al Ejército libanés tomar a su cargo la misión de la seguridad en toda la ciudad y en sus suburbios.

Ésta es la única solución, que pasa por el Ejército y no por del Estado Islámico de Iraq y Siria (EIIS) o el Frente al Nusra, cuya presencia en la ciudad no hace más que complicar aún más la situación.

Esta decisión debe estar apoyada por las posiciones claras de las fuerzas políticas y religiosas, que no deben en ningún caso obstaculizarla.

La situación de seguridad en el Líbano es muy peligrosa. El Estado libanés conoce muy bien la existencia de diferentes redes terroristas y donde se encuentran los coches bomba, en tal o cual localidad. Pero no puede actuar sin una cobertura política.

Hoy en día no sólo la presencia de los cristianos en la región está amenazada (por los grupos takfiris), y quiero decir que es su derecho el lanzar un grito de alarma y organizar conferencias. En realidad, son los adeptos de todas las religiones los que están amenazados, tanto los musulmanes como los cristianos, tanto los shiíes como los sunníes.

La región se encamina hacia el odio y la desconfianza. Hace falta reaccionar en esta etapa difícil para evitar que no se llegue a una situación límite.

Source: Sitio de Al Manar en Español 29-10-2013 -